La alerta por no seguir el calendario de vacunación ha sonado más alto que nunca debido a la difteria, en concreto al suceso acontecido a un niño de Olot no vacunado, que es el primer caso de difteria en España desde hace casi tres décadas.

¿Qué es la difteria? Una enfermedad infecciosa que afecta principalmente a las amígdalas, la garganta o las fibras nerviosas. El Ministerio de Sanidad ha alertado, junto a las sociedades científicas de salud pública y pediatría, de los peligros de la no vacunación. Muchos se piensan que las vacunas son solo para tratamientos de gripe y cosas así, pero la difteria no es ninguna broma.

La Asociación Española de Vacunología muestra su preocupación por el caso del niño de Olot, y procura soluciones para evitar una Epidemia de difteria.

"La vacunación tiene unos beneficios tanto individuales como colectivos", palabras de la Asociación Española de Pediatría. La vacuna contra la difteria se debe de administrar desde los primeros meses de edad, en total serían unas seis vacunas hasta su adolescencia. Esto según el calendario vacunal oficial del Ministerio de Sanidad. Un dato peligroso es que el porcentaje de vacunación en la lucha de prevención de la difteria es de un 95'6 %, en el primer año de vida. Ese porcentaje que se queda fuera corre un riesgo tremebundo.

"Gracias a la vacunación sistemática y al mantenimiento de coberturas frente a esta enfermedad de más del 95% de los Niños residentes en España, no se producía ningún caso en nuestro país desde hace casi 30 años". El Comité Asesor de Vacunas ha lanzado estas palabras mediante un comunicado oficial para encender la alarma.

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Alfonso Alonso, Ministro de Sanidad ha dedicado unas palabras a este problema, sobretodo indicando la insensatez de no vacunarse, de no tomarse enserio las medidas de prevención: "Es irresponsable no vacunar". "Empieza a haber un discurso peligroso contra la vacunación". La concienciación de los responsables es vital para evitar problemas mayores. Alonso dice que "siempre está por encima el interés superior del menor".

Es triste, siempre pasa igual, ha hecho falta que un inocente niño contraiga la enfermedad para que las alarmas salten y la gente se conciencia de la necesidad de las vacunaciones para eliminar la enfermedad. Y ahora yo pregunto; ¿Quién tiene la culpa? ¿ La poca propaganda de seguridad que transmite la Asociación Española de Vacunología o que la población no se toma enserio la vacunación?

Hay que reaccionar y no esperar a que todo esté perdido.