El verano, las vacaciones, el calor y los cambios de horarios y ritmos que conlleva este período del año pueden hacer que también cambien nuestros hábitos alimenticios. De hecho es bastante habitual que muchas personas sufran alteraciones en su ritmo deposicional.

El estreñimiento como tal no se considera una patología, pero sí puede llegar a ser algo muy molesto para quien lo padece. Este es más habitual en la población femenina que en la masculina. No es aconsejable elegir laxantes como primera opción. Lo mejor, seguir estas pautas y...¡disfrutar de las vacaciones!

La microflora intestinal

La microflora intestinal está formada por un conjunto de microorganismo que pueblan nuestro sistema digestivo. Si llegan a nuestro sistema digestivo bacterias dañinas, pero nuestra colonia de bacterias "buenas" está muy poblada, estos podrán neutralizar una posible invasión de bacterias patógenas. Una de las bacterias que ayuda a regular el estreñimiento es el Bifidobacterium bifidum.


Una de las cosas que podemos hacer para mantener unos niveles óptimos de bacterias en el interior de nuestro sistema digestivo es ingerir probióticos; microorganismos vivos que, cuando los ingerimos en cantidades suficientes, estimulan el crecimiento de la microflora intestinal. El producto probiótico por excelencia es el yogur. Por tanto, el primer paso para combatir el estreñimiento es consumir de 2 a 3 yogures diarios.

La fibra

La fibra disminuye el tiempo del tránsito intestinal, ayuda a aumentar el volumen fecal, tiene una gran capacidad de captar agua y estimula el peristaltismo, es decir, los movimientos intestinales. La fibra la obtenemos principalmente de cereales integrales, legumbres, frutas, verduras y hortalizas. Es muy importante potenciar estos alimentos en nuestra dieta.


Como laxantes naturales por su contenido en fibra destaco: el salvado de trigo y las semillas lino. El salvado de trigo es más recomendable en copos e integral que en comprimidos, ya que contiene aún más cantidad de fibra. Y las semillas de lino, es recomendable triturarlas previamente para ser absorbidas correctamente.


Otros consejos

También es bueno mantener una correcta hidratación. Si bebemos al menos 2 litros diarios, ya sea a través de agua, infusiones, caldos, etc., esto facilitará mucho el tránsito intestinal. Del mismo modo, el aceite ayuda a lubricar el intestino, por lo que es necesario consumir al menos 3 cucharadas soperas de aceite en las diferentes comidas entre cocinar y aliñar. #Cocina #Medicina natural



La vitamina A ayuda a tener las paredes del intestino en buenas condiciones, así como el resto de mucosas. Es bueno consumir alimentos con betacarotenos como frutas y verduras de color anaranjado como la zanahoria o los albaricoques, y también de color verde intenso como las espinacas.


Y no hay que olvidar realizar actividad física diariamente. Por ejemplo, si caminamos durante 1 hora al día, estimularemos el peristaltismo, o sea, el movimiento natural de nuestros intestinos.