La osteoartritis es una enfermedad bastante conocida, por ejemplo en EE.UU. la sufren 27 millones de personas, que afecta a las articulaciones óseas, lugar donde hay un tejido, que permite el rozamiento entre los huesos con suavidad, conocido como cartílago. En las personas con osteoartritis, una capa del cartílago se fracciona y se desgasta, dando lugar a que los huesos se rocen entre ellos, originando hinchazón, dolor y dificultad de movimiento en las articulaciones.

Las pruebas de imagen mediante rayos X que se utilizan actualmente para pacientes con osteoartritis, no indican el nivel de dolor, ni tampoco permiten visualizar la magnitud de la pérdida del tejido cartilaginoso.

En una investigación realizada a los largo de dos meses, los científicos crearon osteoartritis inducida por lesión en la rodilla derecha de 54 ratones. La rodilla izquierda de los ratones sirvió como grupo de control. Los ratones recibieron tratamiento para soportar el dolor.

El objetivo de la investigación llevada a cabo en la Universidad Tufts, es el uso de sondas fluorescentes, en el infrarrojo cercano, que se activan mediante una matriz de metaloproteinasas (MMP), que son enzimas (proteínas que posibilitan reacciones) asociadas con las etapas iniciales de la osteoartritis. Se inyectaron en ambas rodillas de los ratones. Los investigadores tomaron imágenes de cada rodilla con un intervalo temporal de dos semanas, para determinar si las sondas fluorescentes emitían señales. En cada examen, las señales se hicieron más brillantes en las rodillas derechas (las lesionadas) en las etapas inicial y moderada de la osteoartritis.

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Las sondas emitieron señales más bajas en las rodillas izquierdas (sin lesiones) y no aumentaron significativamente durante el estudio.

El siguiente paso será el de supervisar la sonda fluorescente durante un período de tiempo más largo para determinar si se producen los mismos resultados durante las últimas etapas de la osteoartritis. El profesor Zeng dijo "espero utilizar las sondas para ayudar a desarrollar tratamientos para los animales, ya que ciertas razas de perros son propensos a la osteoartritis". Entonces se plantea la pregunta, ¿esta tecnología se puede aplicar a los seres humanos?, el investigador respondió, "puede permitir el tratamiento inicial, incluso ayudar en el análisis de la efectividad de los medicamentos y métodos de tratamiento de la osteoartritis". #Investigación científica

La investigación ha sido publicada en el volumen 67, de la revista científica Arthritis and Rheumatology, de la editorial Wiley.