Según un estudio reciente con ratones, comer chili mejora el daño sufrido sobre el hígado e incluso impide el desarrollo de ciertas enfermedades, incluyendo la fibrosis hepática.

Según esta investigación, el chili es bueno para la salud del hígado y se debe en gran parte a la capsaicina que contiene este alimento. Muchos de vosotros reconoceréis el chili por ese sabor tan picante que hace que las recetas puedan resultar incluso ardientes en la boca. Un potente sabor que a muchas personas gusta y que a día de hoy se sabe que tiene efecto hepatoprotector. Esta sustancia presente en los chilis y que le da el sabor picante especial ha sido estudiada por un grupo de investigadores que han dado la noticia presentando su estudio en Viena durante el International Liver Congress 2015. En este estudio se muestra que el consumo diario de capsaicina puede reducir la activación de las células estrelladas hepáticas, un tipo particular de células que participan en el desarrollo de diferentes enfermedades del hígado como puede ser la fibrosis hepática.



Los ratones en los que se ha llevado a cabo el estudio se dividieron en dos grupos:

- Los del primer grupo recibieron la capsaicina mezclada con su comida habitual después de haber sido sometidos tres días a una ligadura del conducto biliar común, una condición que les conduce a una acumulación de la bilis y aumenta el riesgo de desarrollo de la fibrosis hepática.

- Los ratones del segundo grupo consumían capsaicina en su dieta diaria, antes y durante la exposición crónica al tetracloruro de carbono, compuesto orgánico conocido como uno de los más poderosos agentes hepatotóxicos.

Al finalizar el estudio se observó que en los ratones del primer grupo la capsaicina fue capaz de mejorar en parte el daño hepático causado por la ligadura del conducto biliar e incluso ayudó a inhibir la progresión de las lesiones. Mientras que en los ratones del segundo grupo se de demostró que la capsaicina también es capaz de prevenir el desarrollo de la fibrosis hepática debida a la exposición al tetracloruro de carbono, y que podía reducir los casos de fibrosis una vez ya había empezado la enfermedad.

Aunque aún quede mucho por estudiar y descubrir los investigadores están muy satisfechos de los resultados obtenidos y apoyan la necesidad de una mayor investigación sobre la capsaicina como un agente preventivo y curativo contra varias enfermedades del hígado, como la fibrosis.