Los menús de las comidas de negocios están empezando a ser organizados por profesionales, que se ocupan no sólo de la calidad y variedad de los alimentos, expertos en "brain food" o utilizando el castellano en "Cocina neurosaludable" escogen alimentos que ayuden a que al cerebro le resulte más sencilla la labor de pensar y tomar decisiones óptimas.

Cada vez son más los estudios que avalan de modo científico como los alimentos influyen en nuestro rendimiento, no sólo físico sino también intelectual, el doctor Alvaro Bilbao, neuropsicólogo del Centro de Referencial de Atención al Daño Cerebral del IMSERSO, en una entrevista concedida a la revista Ballesol en la que tratan del tema del Alzheimer, establece seis áreas clave para cuidar la salud de la memoria, estas son cultivar la reserva cognitiva, actividad física, nutrición neurosaludable, socialización, evitar ciertas emociones negativas y cultivar emociones positivas.

El cerebro consume un 20% de la energía del organismo, a través de la glucosa, así mismo es muy importante la correcta hidratación, pues está demostrado que la deshidratación hace que pensemos más despacio. La masa encefálica está compuesta de grasas en un 60%, por lo que los ácidos grasos son fundamentales, así como los aminoácidos que se sintetizan de las proteínas y que ayudan a liberar los neurotrasmisores que sirven a las neuronas para comunicarse entre sí. Así mismo son fundamentales las vitaminas y los minerales, como elementos fundamentales en todos estos complejos procesos

Pero de qué alimentos podemos obtener todo esto, pues una correcta hidratación la conseguimos bebiendo agua e infusiones a lo largo del día, así como consumiendo frutas jugosas que son además fuente de vitaminas.

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 Los alimentos integrales son ricos en hidratos de carbono complejos que ayudan a mantener la glucosa, también contiene ácido fólico y vitamina B6. 

La nueces, cuyo consumo tradicionalmente se decía que era beneficioso para el cerebro son ricas en omegas 3 y 6 de efecto antinflamatorio, así como en vitaminas del grupo B y Vitamina E, además de minerales como calcio, manganeso. cobre, selenio, zinc. También el pescado azul es rico en omega 3.

El chocolate negro y el té verde son ricos en antioxidantes y a la vez son ligeramente estimulantes. El brócoli,contiene compuestos antioxidantes, es rico en vitamina K que ayuda a la función cognitiva. En definitiva cuanto más saludable y variada sea nuestra alimentación más contribuiremos a cuidar también nuestra salud cerebral.