Este miércoles se abre el plazo determinado por el Ministerio de Sanidad para comenzar a distribuir los nuevos tratamientos a los más de 95.000 pacientes diagnosticados de Hepatitis C, algunos de ellos llevan a la espera de que se les suministre desde agosto. Pero para muchos ya es tarde, pues según los cálculos de la Plataforma de Afectados por la Hepatitis C (PlafHc), esta enfermedad se cobra cada día un total de 12 víctimas en España.

El mes pasado el Ministerio de Sanidad configuró un sistema de pago con el que las Comunidades Autónomas podrían financiar el tratamiento -de 13.900€ cada uno- a través de un fondo financiero.

Este fondo abre hoy sus puertas para que cada Comunidad solicite la financiación necesaria a través de préstamos que podrán devolver en 10 años a un 0% de interés y que no computará como deuda financiera. Pero esto no es el final, pues el Ministerio ha convocado una nueva reunión para la semana del 20 de abril en la que concretar las condiciones de los préstamos.

Según los estudios, el Sovaldi, uno de los cinco nuevos tratamientos disponibles, podría llegar a acabar con la enfermedad al destruir el mecanismo de reproducción del virus. "Es un virus con muy corto periodo de vida pero una gran capacidad de multiplicación", nos explicaba una paciente. Hasta ahora, los tratamientos buscaban destruir el virus -sin éxito- pero el Sovaldi destruye el proceso de multiplicación dejando que muera por sí solo.

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"Este nuevo medicamento tiene un 98% de efectividad y, según dicen, sin efectos secundarios; pero el tratamiento de rivabirina más interferón, que es el más habitual, no llega al 50% y tiene unos efectos secundarios devastadores que se unen a los de la enfermedad", asegura una de las pacientes que permaneció seis noches encerrada en el Hospital Severo Ochoa a la espera del fármaco. Entre los efectos secundario, cuenta, se encuentran la caída del cabello, manchas en la piel, pérdida de la sensibilidad, pérdida auditiva, cambios bruscos de humor o depresión.

El bloqueo en la distribución de este medicamento -por causas que desde la PlafHc aún intentan averiguar- ha sido el detonante para que la PlafHc decidiera emprender diversas medidas de presión como los encierros en los Hospitales Doce de Octubre y Severo Ochoa, ambos en Madrid. Por su parte, Damián, portavoz de la plataforma, asegura que continuarán con las acciones de no cambiar la situación. "Sólo queremos saber quién está poniendo ese tapón".