Los investigadores del mundo parecen estar cada vez más cerca de la cura del cáncer, con descubrimientos destinados a mejorar los tratamientos actuales, a través de técnicas menos invasivas para los pacientes, para que estos puedan lograr una mejor calidad de vida y salud.

Bajo estas premisas, un equipo de científicos de la universidad de Carnegie Mellon, ubicada en la ciudad de Pittsburgh (EE.UU.) han desarrollado un microchip que tiene la capacidad de separar las células cancerosas de las sanas a través de las ondas del sonido.

Actualmente los doctores practican una biopsia (extracción de muestras de sangre sin glóbulos rojos, tomadas del tumor, que suele ser invasiva para los pacientes) para indagar sobre la información genética del Cáncer, su respuesta a los tratamientos y posible proceso de metástasis, principal causa de defunción de las personas que sufren esta enfermedad.

Este innovador dispositivo, cuyo tamaño es similar al de una moneda de 10 céntimos de euros, tiene la capacidad de realizar una muestra similar a la obtenida con la biopsia, de una forma menos invasiva, gracias a la intervención de las ondas de sonido por un canal, donde son separadas las células cancerosas de los miles de glóbulos blancos, sin importar su densidad y tamaño, sin modificar las células, de acuerdo a la explicación que han ofrecido los científicos.

Subra Suresh, presidente de la Universidad Carnegie Mellon, explicó que el desarrollo de este microchip "puede ayudar a detectar y extraer las escasas células cancerosas que solo pueden ser identificas a través de una cirugía invasiva. De igual forma, este test también podría detectar aquellas células que se liberan a la corriente sanguínea a partir de ciertos tipos de cáncer, como el de páncreas, en los que en algunos casos la cirugía puede ser extremadamente difícil".

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Este nuevo método de diagnósticos ya fue probado con las muestras sanguíneas de tres mujeres que padecen cáncer de mama, obteniendo como resultado un 83% en la efectividad de separación de las células cancerígenas.

Otra de las ventajas de este dispositivo, además de evitar someter a los pacientes a una prueba traumática, es el tiempo de respuesta que ofrece, al ser 20 veces más rápido que los análisis actuales, que requieren entre 30 y 60 horas para dar con el resultado, con este nuevo estudio en un lapso de cinco horas ya se pueden conocer los resultados, de acuerdo a la información publicada por la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).