Millones de personas en el mundo la padecen, y la mayoría son mujeres (la prevalencia es de un hombre por cada 20 mujeres). La fibromialgia es una de las enfermedades reumatológicas más frecuentes (solo en España se estima que el 2,4% de la población mayor de 18 años sufre los síntomas característicos para el diagnóstico de la fibromialgia) y es una de las causas más comunes de dolor. Una enfermedad crónica muy difícil de diagnosticar, y cuya causa actualmente es desconocida.

La fibromialgia es un trastorno que produce un dolor crónico generalizado a nivel del músculo esquelético. Las personas que la padecen poseen una sintomatología caracterizada por la fatiga y "puntos hipersensibles" en zonas del cuerpo como las extremidades, la espalda y el cuello que duelen al ejercer una presión sobre ellos.

Un problema de la fibromialgia es que se dificulta el diagnóstico al poseer unos síntomas similares a otras patologías.

En el año 2013, la revista Antioxidants & Redox Signaling publicó un ensayo clínico realizado por un grupo de investigación de la Facultad de Medicina de la Universidad de Sevilla que revelaba que la coenzima Q10 posiblemente fuera  efectiva en la mejora de síntomas de la fibromialgia. Se comprobó que esta coenzima estimula el gen AMPK positivamente, disminuyendo la inflamación, hecho que significaba que se encontraban frente a una posible línea de investigación del tratamiento de la fibromialgia.

Recientemente el mismo equipo de investigación de la Universidad de Sevilla ha descubierto que AMPK no funciona cómo cabría esperar en pacientes que padecen esta enfermedad.

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La reducción la actividad de AMPK genera una disminución en el número y función de las mitocondrias, además de disminuir también el consumo de oxígeno por parte de las células, impidiendo una correcta respuesta frente al estrés.

El AMPK es una proteína quinasa estimulada por el AMP que promueve una cascada de reacciones en las células como respuesta a los cambios de energía constantes que se producen en éstas. De esta forma, AMPK posee una gran importancia en el control de la homeostasis de energía.

Al haberse demostrado el papel que tiene esta proteína quinasa en la fisiopatología de la fibromialgia, se genera una prometedora y nueva diana terapéutica, ya que fármacos activadores de AMPK, como la metformina, o incluso una restricción calórica podrían suponer una mejoría en la sintomatología de esta enfermedad. #Investigación científica