Con la subida del mercurio en estas fechas primaverales, hay que comenzar ha protegerse del sol, un buen amigo para las terrazas y las actividades en el exterior pero que puede convertirse en un gran enemigo sino tomamos ciertas precauciones.

El sol emite la famosa radiación ultravioleta (RUV), de la que tanto se habla en verano. De los diferentes tipos de radiación ultravioleta, las que nos interesan son las de tipo A (UVA) y tipo B (UVB). El sol tiene 20 veces más radiación UVA que UVB. La radiación UVA tiene mayor capacidad de penetración en la piel, mientras que la radiación UVB es la responsable de las quemaduras de la piel que se aprecian en verano.

Los principales problemas que causa el sol son en primer lugar el #Cáncer de piel , podemos distinguir entre el melanoma, la variante más grave, y los canceres de piel no melanoma como los carcinomas basocelulares y los carcinomas de células escamosas. Por otro lado puede causar otros daños en la piel como queratosis actínica y envejecimiento prematuro. También puede causar daños en otras partes del cuerpo como cataratas en los ojos o inhibir el sistema inmunitario.

Para evitar estos problemas a corto y a largo plazo hay que seguir unos consejos. Las pieles más claras deben utilizar cremas solares con factor de protección solar (FPS) igual o superior a 30 en verano y de 15 en invierno ya que el sol también nos daña en esta época más fría aunque con menor fuerza. Las personas de piel más oscura tienen mayor protección natural, más cantidad de melanina, frente a las RUV y necesitan menos protección, pudiendo usar cremas con menor FPS.

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Las cremas solares deben de ser de amplio espectro para proteger tanto de la radiación UVA como de la UVB.

Otro factor importante a tener muy en cuenta son las horas a las que se esta expuesto, en verano hay que evitar las horas centrales del día, de 12h a 16h. También podemos protegernos del sol con ciertas prendas o accesorios de ropa como gorras, sombreros y especialmente gafas de sol para evitar problemas oculares.

Los niños son mas sensibles a las radiaciones solares porque tienen menos melanina, por eso hay que usar cremas con FPS mayor de 30, evitar exponerlos directamente al sol y tampoco en las horas centrales del día. Se puede echarles crema solar antes de los seis meses de vida pero con precauciones porque les puede casar irritación. Las cremas solares deben ser de amplio espectro. También hay que ponerles la crema 30 minutos antes de salir de casa y volverles ha echar cada 2 horas.

Dos descubrimientos recientes que vale la pena comentar son que la energía liberada por radiación ultravioleta causa daños en el material genético hasta más de tres horas después de la exposición aunque el procedimiento es lento por lo que podría llegarse a desarrollar una "crema de tarde" para luchar contra este efecto tardío.

Y el segundo es la primera tecnología de protección solar que incrementa su eficacia al ponerse en contacto con el sudor o el agua, la técnica WetForce.