El pasado 11 de diciembre de 2014 se ha llevado a cabo el primer trasplante de pene del mundo, con éxito. Esta hazaña se ha realizado en el Hospital Tygerberg de Ciudad del Cabo (Sudáfrica) por un equipo de cirujanos de la Universidad de Stellenbosch. Ya en el año 1967, otro equipo de cirujanos sudafricanos dirigido por Christiaan Barnard dejó a todos boquiabiertos cuando comunicó la realización del primero trasplante de corazón.

Anteriormente, en 2006, un grupo de cirujanos chinos intentó efectuar esta misma operación sin resultado pues el paciente rechazó el nuevo órgano genital y tuvo que ser amputado días después.

Sin embargo, el cuerpo del paciente sudafricano ha aceptado perfectamente el nuevo miembro y 3 meses después de la operación se encuentra aparentemente recuperado al igual que su nuevo órgano el cual realiza tanto la función sexual como la urológica a la perfección. Aunque los médicos estiman que aún debe pasar un par de años para su total restablecimiento. «Ese es nuestro objetivo, pero estamos muy sorprendidos de cómo se está recuperando nuestro paciente», ha declarado André van der Merwe, responsable de Urología del Hospital.

El receptor de 21 años, del cual se desconoce su identidad por "razones éticas", perdió su pene tras una circuncisión tradicional mal ejecutada y una grave infección que obligó a amputarle el miembro para salvarle la vida. Un caso que no es el único en el país ya que hasta 250 jóvenes «pierden sus penes debido a complicaciones relacionadas con la circuncisión tradicional», remarcó Van der Merwe.

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Tras esta exitosa operación de 9 horas de duración en la que participaron tanto urólogos como cirujanos plásticos que utilizaron técnicas de microcirugía desarrolladas para los primeros trasplantes de cara, 9 son los jóvenes que ahora esperan a someterse a la misma. Pacientes no escasean en el país pero sí personas que donen sus órganos. El equipo de médicos agradeció en especial a la familia del donante fallecido, la cual donó otros órganos: corazón, pulmones, riñones, piel y córneas. «encontrar un órgano fue uno de los mayores desafíos de todo el proceso», afirmó el equipo médico.