Quedar con amigos y acabar hablando por Whatsapp a pesar de estar sentados en la misma mesa se está convirtiendo en algo cada vez más habitual. Personas pegadas a un móvil, consultando cada dos minutos las redes sociales, haciéndose selfies y relacionándose cada vez menos con la vida real.

Los teléfonos inteligentes nos están haciendo tontos. Un reciente estudio de la Universidad de Derby, en Reino Unido, señala que estos dispositivos son psicológicamente adictivos, despiertan las tendencias narcisistas y que deberían venir con una advertencia sanitaria, al igual que el tabaco.

La investigación británica, publicada en la International Journal of Cyber Behaviour, Psychology and Learning, según el periódico inglés The Guardian, encontró que el 13% de las personas que participaron en el estudio eran adictos a los móviles, pasando de media 3,6 horas conectados al dispositivo.

De hecho, mientras que el 47% de las personas encuestadas habló positivamente de la mejora de las relaciones sociales, casi una cuarta parte admitió sus teléfonos inteligentes crean problemas de comunicación en la "vida real". Muchos de ellos admitieron que su "vicio" les había llevado a descuidar otros puntos importantes de su vida, como las relaciones, el trabajo o los estudios.

El trabajo estudió a un total de 256 personas con móvil inteligente de distintas edades a las que se les preguntó sobre cómo usaban el dispositivo y sobre los rasgos de su personalidad. Los resultados, sin duda, deberían tenerse en cuenta. Según el informe, las redes sociales son las aplicaciones que más se utilizan (87%), seguidas de aplicaciones de mensajería instantánea (52%) y aplicaciones de noticias (51%).

Vídeos destacados del día

Los investigadores británicos encargados del estudio señalan que los efectos nocivos están a la par de los que provoca el consumo de alcohol o los cigarrillos en nuestro cuerpo, sin embargo, los smartphones no vienen con ninguna advertencia al comprarlos que nos alerte de ello. Entre las sugerencias de estos expertos está el que, a la hora de descargar un juego como Candy Crash o Flippy Bird se incluyan mensajes que adviertan que podrías terminar jugando durante horas y tienes otras responsabilidades que no deberías descuidar.