La fatiga visual es un síntoma que hoy en día está muy presente entre los usuarios de sistemas electrónicos como ordenadores, tablets o incluso teléfonos móviles, y que no solamente afecta a los adultos, sino que el problema radica en que cada vez son más #Niños los que presentan este síntoma debido al gran esfuerzo que supone para los ojos.

Es por esta razón que deberíamos intentar limitar el uso de estos dispositivos tanto a los niños como a los adultos, aunque esto a veces se ve más complicado por motivos laborales, y es que, si hay algo claro es que la vida está cada vez más informatizada.

Son muchos los especialistas en oftalmología los que advierten de la importancia de tener unos buenos hábitos de uso de estas nuevas tecnologías con el fin de obviar consecuencias peores en el futuro, ya que esta fatiga visual se puede llegar a convertir en algo permanente, sobretodo en los niños, sino ponemos las medidas apropiadas.

En cuanto a los buenos hábitos citados anteriormente se recomienda mantener cierta distancia con el dispositivo para tratar evitar dolores de cabeza, musculares o cierta picazón en la zona ocular. Si tenemos que estar tiempo prolongado frente a una pantalla es necesario alternarlo con tiempos de descanso, realizando ejercicios con la vista, parpadeando frecuentemente, hacer cambios en la dirección de la mirada ya que centrar la mirada en un punto fijo durante mucho tiempo puede llegar a ser dañino, o utilizar colirios para mantener el ojo húmedo.

En el caso de los más pequeños de la casa esto es especialmente importante, están en pleno desarrollo y por tanto se recomienda que no estén expuestos más de 20 minutos seguidos, hacer descansos de 10 minutos cada hora, evitar que se pongan en una postura incorrecta para no causar daños en la espalda o en el cuello e invitarles a que compaginen el uso de las tablets o videojuegos con otras actividades al aire libre.

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Además hay que tener en cuenta que este cansancio de la vista puede afectar también al rendimiento escolar.

En los últimos 10 años los niños miopes han aumentado de forma considerable, y es que, aunque estén creciendo en una sociedad digital el papel de los padres y educadores es fundamental en inculcar unos buenos hábitos para que, de este modo, salud y tecnología puedan ir de la mano.