El hecho de poder beber un poco de cerveza de forma regular y con moderación podría tener como beneficios para la salud el hecho de evitar riesgos para el sistema cardiovascular, sobre todo en aquellos que tienen un cierto riesgo. Así lo declara un estudio que ha realizado el doctor Ramón Estruch, consultor en Medicina del Hospital Clínico de Barcelona. 


Una de las consecuencias del estudio consistió en estudiar a un grupo de pacientes con un alto riesgo en el sistema cardiovascular. Los pacientes estuvieron durante 28 días bebiendo un tipo de bebida sin polifenoles, cerveza y también cerveza sin alcohol. Todo ello bajo la atenta observación del grupo de científicos, los cuales les proporcionaban las dosis de forma moderada. 
Así pues transcurrieron los días y los investigadores observaron como el índice de masa corporal y el peso de los pacientes no se vio aumentado por el consumo moderado de cerveza. 


Es decir, una de las conclusiones del experimento consiste en que la cerveza bebida de forma moderada e ingerida en las comidas, llega a proteger el sistema cardiovascular como consecuencia de los polifenoles que contiene. Esta es una de las explicaciones que ha expresado el doctor Ramón Estruch. 
Y no solo se queda ahí la cosa, resulta que los diversos componentes que contiene la cerveza, aquellos que no son alcohólicos, tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias


Uno de los mitos de la cerveza era que engordaba, pues bien según el estudio y el doctor Estruch, la cerveza se compone en un 90% de agua y que consumir una cerveza de forma diaria supone una pequeña cantidad de calorías. 
La cerveza se compone de ingredientes naturales, además contiene minerales y vitaminas. 
Consumir alimentos que son ricos en estos compuestos puede beneficiar a combatir contra las enfermedades cardiovasculares, también las que son neurodegenerativas. 


Otro de los datos de la investigación a destacar es que la presión arterial sistólica se redujo como consecuencia de la ingesta de cerveza de forma moderada, sobre todo en los casos de cerveza sin alcohol. 


Como conclusión podemos definir el estudio como un éxito, ya que desmiente muchos de los mitos y leyendas que se tenían sobre esta bebida. Además de refrescar en los días calurosos, servir como componente básico en una tertulia o con amigos, la cerveza, esa bebida con cientos de años de antigüedad, resulta ser un excelente aliado para nuestra salud, siempre y cuando se ingiera con moderación y de forma diaria.