El estrés es uno de los enemigos de la salud. Un estrés que en ocasiones está motivado por factores de trabajo como muestra el estrés laboral. Es positivo establecer unos hábitos de inteligencia emocional para poner freno a la ansiedad. A continuación, puedes consultar diez consejos para mantener la calma emocional en la oficina:
  1. Disfruta de veinte minutos diarios que sean solo para ti. Puedes aprovechar ese momento para disfrutar de la lectura de un libro o para descansar.
  2. En ocasiones, el estrés está producido porque la persona se esfuerza por modificar una realidad que no está al alcance de su voluntad. Diferencia entre aquello que depende de ti y aquello que no está en tus manos cambiar. Sin embargo, siempre existe un aspecto sobre el que puedes influir de un modo positivo: tu actitud.
  3. Puedes entrenar el hábito de ir caminando hasta el trabajo o andando en bicicleta. Realizar ejercicio físico es positivo ante el estrés.
  4. Identifica cuáles suelen ser los puntos habituales de conflicto en tu rutina cotidiana. Identificar los focos que pueden ser causa de estrés es el primer paso para poder elaborar un plan de acción concreto para sobrellevar de un modo óptimo este tipo de situaciones.
  5. Practica el sentido del humor tan necesario en el día a día. Los cursos de risoterapia son una oportunidad fantástica para aprender a relativizar las dificultades al compás de una buena carcajada.
  6. La formación constante no solo permite actualizar las competencias profesionales sino que también es un antítodo de motivación profesional que reduce los niveles de estrés.
  7. Busca una solución ante los conflictos. Evita preocuparte por el curso de los acontecimientos antes de tiempo: practica la inteligencia emocional de preocuparte en vez de ocuparte.
  8. Durante tu tiempo de ocio, cultiva tus aficiones personales ya que es muy importante encontrar el equilibrio en la balanza emocional entre el plano del deber y la obligación con el disfrute y el relax.
  9. Si el estrés se convierte en un factor limitante habitual en la rutina cotidiana es muy importante consultar dicho malestar con el médico para poder atender cuando antes, los síntomas de malestar.
  10. Recuerda que nada es tan importante como tú mismo y tu propio bienestar. Tú eres más importante que cualquier éxito profesional. ¡Cuídate!