Para mantenerse sano, a menudo oímos que hay que realizar ejercicio y seguir una dieta variada y equilibrada. Pero dormir lo suficiente también es esencial, y puede evitar los kilos de más, según afirman expertos con motivo de la "15ª Jornada del sueño", que se celebra el 27 de marzo. Según el profesor Léger, presidente del Institut national du sommeil et de la vigilance (Francia), "el sueño es esencial para el equilibrio, la salud y la prevención".

El riesgo de sobrepeso y Obesidad aumenta entre las personas que duermen menos, debido a la falta de sueño "se mueven menos, consumen más aperitivos, especialmente alimentos azucarados o con elevado contenido de grasa", afirma el especialista.

Los insomnes y durmientes de noches breves, también tienden a tomar más café y comer menos frutas, verduras y pescado.

El estudio "sueño - nutrición", llevado a cabo entre unos 50000 participantes en el entorno de NutriNet-Santé, también ha confirmado correlación entre el sobrepeso y el tiempo de sueño. Anteriormente otros estudios habían demostrado que una buena dieta promueve un buen sueño. Según indica el Dr. Adrien, Director de Investigación del Inserm (Francia), "la vida agitada es una de las causas del insomnio, principalmente porque no considera la necesidad de dormir y pensar que hay cosas más importantes que hacer".

La luz del amanecer marca el despertar de nuestro reloj interno del sistema de sueño/vigilia. Permanecer encerrado todo el día y mantenerse hasta tarde frente a pantallas que emiten luz (típicas de los dispositivos electrónicos habituales) promueve la vigilia.

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La relación entre el sueño y la nutrición es de doble sentido. Se sabe que en función de los alimentos que se consumen, así dormimos. El ejemplo típico es el de café, aunque puede depender de la persona. La gente ignora habitualmente que con la falta de sueño, se tiende a padecer obesidad, hipertensión, diabetes.

La siesta tiene un efecto restaurador del sistema cardiovascular y el metabolismo. La Dra. Adrian, indica a este respecto, que un estudio griego llegó a la conclusión: "los hombres que hacen regularmente una siesta durante la semana, son mucho menos propensos a sufrir problemas cardiovasculares frente al resto". Aunque la relación entre el sueño y la obesidad es muy compleja. Así, las mujeres obesas se ven más afectadas por el insomnio. Casi el 30% de los adultos duermen menos de 6 horas y se recomienda un mínimo de 7 horas de sueño cada 24 horas, y si es necesario, para completar se ha de dormir una siesta