El descanso es un principio de bienestar y de salud. Además, dicho descanso también potencia el rendimiento profesional. Durante las vacaciones de Semana Santa llega el momento oportuno de hacer una pausa en las tareas cotidianas para reforzar el relax en la agenda diaria. Los períodos de vacaciones son muy oportunos para hacer esta pausa en la agenda, pero también es especialmente adecuado potenciar los hábitos saludables durante el día a día con el objetivo de no ir sumando un peso notable sobre la espalda en forma de preocupaciones, estrés y ansiedad (factores que potencian el agotamiento físico y mental).

¿Qué hacer para prevenir el cansancio

Es recomendable establecer unos horarios habituales en la agenda con el objetivo de interiorizar unos hábitos que son fundamentales en un estilo de vida ordenado. Conviene despedir la jornada con una cena ligera y un plan relajante, por ejemplo, puedes aprovechar este momento del día para leer un libro o una revista.  

En la actualidad, el estrés tecnológico es una de las consecuencias que plantea un uso inadecuado de la tecnología cuando el ser humano tiene el deseo de estar permanentemente conectado. Es un signo de libertad interior buscar espacios y momentos en los que no quieres tener interrupciones a través del sencillo hábito de apagar el teléfono móvil en ciertos momentos. 

Los períodos de vacaciones son fantásticos para reactivar la agenda de ocio y programar actividades sociales con los amigos y familiares. Sin embargo, dichos planes sociales no pueden reducirse a momentos concretos como la Semana Santa o el verano sino que deben formar parte de ese equilibrio que muestra la balanza de vida personal y vida profesional.

Cuando las ocupaciones de trabajo roban todo el tiempo a las relaciones sociales, entonces, es importante reflexionar para hacer algo al respecto. La sensación de soledad no elegida que produce una excesiva dependencia del trabajo produce frustración. Integra en tu rutina semanal espacios de ocio gratificantes no solo en sábado y domingo. Tener una actividad de ocio en lunes puede ser un antídoto para iniciar la semana con energía positiva. Puedes realizar cursos sobre actividades que te interesen. Por ejemplo, un curso de risoterapia para reforzar el sentido del humor.