El Cáncer colorrectal o cáncer de colon es una de las neoplasias más frecuentes en los países occidentales. Después de su detección, los tratamientos más frecuentes incluyen cirugía, radioterapia y quimioterapia, como para otros tipos de cáncer. Sin embargo, es a esta última modalidad de terapia, la quimioterapia, a la que el cáncer de colon es más esquivo que otros cánceres epiteliales.

A pesar de su sensibilidad a un amplio número de drogas antitumorales, el cáncer de colón, debido a su localización, es difícil de tratar y esta dificultad se basa en hacer llegar las drogas a su destino, al lugar donde se encuentra el tumor.

Por ejemplo, aquellas drogas suministradas por vía oral son absorbidas a nivel del intestino delgado y la cantidad efectiva de droga que consigue llegar a la zona colorrectal es muy reducida. Esto ha hecho que, durante muchos años, los científicos se encuentren diseñando nuevos "vehículos" para transportar las drogas colónicas al sitio donde se localiza el tumor.

Recientemente, un grupo de investigación de la Universidad de Murcia ha diseñado un nuevo transportador de fármacos que podría ser efectivo para esta misión. El estudio, publicado en la revista International Journal of Pharmaceutics, describe que la carrocería de este vehículo estaría formada por inulina, un polímero natural compuesto, mayoritariamente, por unidades de fructosa. La inulina, que se encuentra en algunas plantas como la alcachofa o la achicoria, tras una pequeña modificación química puede generar microcápsulas que en su interior alojarían la droga contra el cáncer de colon.

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Este polímero presenta una serie de ventajas que lo hacen ideal como transportador de drogas colónicas. Por un lado, la inulina no es absorbida a nivel del intestino delgado, por lo tanto, el fármaco se "camufla" con su traje a base de inulina y puede ser transportado directamente al colon. Una vez en el colon, los microorganismos de la flora intestinal degradan a la inulina, liberando, así, el fármaco en el sitio oportuno. Esta estrategia, además de específica, también podría reducir las dosis de fármaco suministradas a los pacientes. Esto, sin duda, resultaría en un beneficio adicional ya que disminuiría los efectos secundarios adversos asociados al tratamiento con estos fármacos antitumorales.