En la vida de las celebridades existen muchas costumbres exóticas: unos coleccionan casas, otros compran meteoritos; pero para la actriz y modelo colombiana, Sofía Vergara, no hay nada más divertido que sus tratamientos de belleza. Lejos estaba de esperar que su novio Joe Manganiello se opusiera a sus rutinas de mantenimiento, que incluye bótox, inyecciones de relleno y tratamientos con láser.

Mejor se pone el asunto si descubrimos de dónde le viene el matiz feliz al hecho de gastar sumas de dinero desorbitantes: según el galán explica, su chica no tiene ni idea de lo que cuesta mantener su aspecto perfecto y lo difícil que se está volviendo según se hace mayor.

Él ha tratado de disuadirla argumentando que no necesita someterse regularmente a estos procesos y que su imagen natural le resulta perfecta.

Pero quién convence a la actriz mejor pagada en la televisión estadounidense precisamente por su imagen: Vergara en solo dos años llegó a sumar 30 millones de dólares por sus numerosas campañas con Pepsi y Covergirl; ha hecho campañas para Miller Light, McDonalds y Colgat; y también ha sido una de las latinas que más calendarios ha vendido.

Manganiello, por su parte, si pretende cuidar su bolsillo debe pensar mejor su "sí quiero" ante el altar y comenzar a buscar mujeres en sectores menos esnob de la sociedad. Al parecer tiene predilección por las modelos y su fórmula no le ha salido muy bien a la hora de retenerlas. Recordemos el año 2009 en "the Commissioner's Ball" cuando los Steelers ganaron la Super Bowl y crecía el romance con la hermosa Audra Marie.

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Sofía no ha planeado, aunque su pareja se oponga, dejar sus tratamientos. De hecho en sus declaraciones asegura que no ha descartado la idea de recurrir a alguna medida más drástica que el bótox según vayan pasando los años: "Quizás me retoque las bolsas de debajo de los ojos cuando tenga 50 años. Ya veremos qué es lo que necesito".

Desde los trece años ha estado inconforme con su cuerpo y define sus tratamientos como una de sus supremas necesidades, sobre todo un poco más adelante. En la revista Self Magazine confesó en su adolescencia que consideraba seriamente someterse a una cirugía de reducción de pechos a los 18. Su aspecto de estríper la colmaba.

Lo insólito es que una mujer con su nivel de independencia económica se divierta quitándole el sueño a su prometido con las cuentas de belleza. En el año 2013, la revista Forbes la da a conocer entre las treinta y dos mujeres más poderosas del mundo; y tiene su propia línea de ropa llamada Vergara by Sofía y en Kmart. Lo que hace pensar que es solo una treta para molestar a Joe. #Estados Unidos #Famosos