Descubrir si tu pareja te está engañando es una de las grandes obsesiones de muchos hombres y mujeres que se encuentran sumergidos en una relación sentimental. Al margen de sospechosos cambios en las rutinas y otros gestos que pueden empezar a delatar al infiel, ahora se ha demostrado que existen algunos condicionamientos biológicos que nos pueden ayudar a sacarnos de dudas.

Eso es precisamente lo que ha revelado un nuevo estudio publicado por la revista médica Biology Letters en el que se echaría por tierra el viejo debate de quiénes son más infieles, si los hombres y las mujeres, aludiendo a una característica biológica que obraría independientemente del género y que sería muy fácil de comprobar.

Según los profesores Dunbar y Manning, de las Universidades de Oxford y Northumbria, su último trabajo de campo sería tremendamente revelador en relación a una característica física que indicaría un aumento en el grado de caer en la infidelidad: El tamaño de los dedos.

De esta manera, estos investigadores habría encontrado un patrón tras estudiar a más de 1000 personas en Estados Unidos y Reino Unido en la longitud de sus dedos que hablarían a las claras de un condicionamiento genético averiguable estudiando las manos. Así pues, en este estudio se habría fotocopiado la mano de 572 hombres y 742 mujeres encontrando un patrón repetido en aquellas personas más propensas a la infidelidad. En todas ellas el tamaño del dedo índice era más corto que el anular.

A través de un estudio, pronto se dieron cuenta que esta condición física venía provocada por una genética que indicaría que aquellas personas en las que el dedo índice es más corto que el anular poseen unos niveles más elevados de testosterona prenatal, por lo que los individuos con esta característica mostrarían inevitablemente un mayor grado de exposición a la infidelidad que en el caso de aquellos en los que el índice es ligeramente más grande o poseen un tamaño similar en estas dos falanges.

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 Se trata pues del primer estudio en el que se desvelaría que hombres y mujeres podrían ser infieles en porcentajes muy similares.