Hoy en día, la infección por VIH aún está estigmatizada a los países subdesarrollados o a los individuos que consumen drogas por vía parenteral. Siendo ésta una infección que actualmente afecta a muchas personas en el mundo, muchas de ellas sin diagnosticar, los investigadores que luchan contra la propagación de la enfermedad continúan haciendo llamamientos a la población sobre la importancia de utilizar medidas de protección frente a las relaciones esporádicas.

El VIH afecta hoy en día a 35 millones de personas en el mundo y, cierto es, que la mayoría de esa población se encuentra en países subdesarrollados o en vías de desarrollo.

Sin embargo, en el mundo desarrollado continúan aumentando los afectados por esta enfermedad, debido a dos principales factores: la desprotección frente a las relaciones íntimas ocasionales y el consumo de drogas por vía parenteral (intravenosa).

Pues bien, a los numerosos estudios y avances que se han conseguido en el estudio sobre la biología del virus y su intento de curación se suman dos grupos de investigadores de Estados Unidos que han realizado estudios sobre el efecto protector del fármaco GSK744, para evitar la propagación del virus por vía vaginal (vía más frecuente de contagio). Este nuevo fármaco ha sido probado ya en animales de experimentación, en concreto en monos de género femenino y ha sido desarrollado por la farmacéutica GlaxoSmithKline (GSK).

Los resultados derivados de este estudio han sido publicados en la revista Science Translational Medicine por ambos autores del estudio, que pertenecen al Center of Disease Control de Atlanta y al Centro de Investigación de SIDA de la Universidad Rockefeller en Nueva York.

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El efecto producido por este nuevo fármaco en el virus es la inhibición de la proteína integrasa, es decir, inhibe la integración del virus dentro de la célula humana. El medicamento, aprobado por la FDA, entra dentro de la estrategia de prevención preexposición al virus como lo hace el fármaco Truvada.

La ventaja del GSK744 frente a Truvada, es que el primero se administra mediante inyección cada 3 meses mientras que el segundo debe ser tomado por vía oral en forma de pastilla diariamente, lo que en muchas ocasiones acaba en abandono.

Ambas investigaciones concluyen su estudio con unos resultados bastante notorios y, es que, de las 14 hembras tratadas con el fármaco, 12 de ellas fueron capaces de resistir la infección, mientras que las 10 hembras que no fueron tratadas sucumbieron a la infección por el virus.