El Ministerio de Sanidad ha retirado 29 medicamentos genéricos del mercado por recomendación de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), al descubrir que se habían producido anomalías en los ensayos clínicos previos a la autorización de los mismos por parte de la empresa encargada de llevarlos a cabo.

El Misterio de Sanidad ha tomado esta decisión tras una inspección realizada a la empresa india GVK Biosciences, al comprobar que ésta había incumplido las normas de "Buenas Prácticas Clínicas" en los estudios de equivalencia (cuando se analiza la equivalencia terapéutica entre dos formulaciones de un medicamento cuyo principio activo es el mismo).

Más concretamente, y según ha explicado la Agencia Española de Medicamentos a través de una nota informativa, la empresa habría manipulado los electrocardiogramas en algunos ensayos de bioequivalencia durante un largo periodo de tiempo, lo que ha llevado a las autoridades a dudar de la integridad de los ensayos realizados por esta compañía.

Como consecuencia de esto, las agencias nacionales europeas han analizado todos los medicamentos autorizados cuya solicitud se basó en los ensayos realizados por esta compañía. Más de 1.000 medicamentos genéricos fueron evaluados en esta auditoría, entre los que están los 29 que se han retirado en España, aunque finalmente muchos de ellos tenían suficiente evidencia de otros estudios y no han sido retirados.

El Comité de Medicamento de Uso Humano (CHMP) de la EMA ha indicado que no hay evidencia de que estos medicamentos retirados puedan ser dañinos o ineficaces, pero se ha recomendado la suspensión de la autorización de comercialización hasta que se realicen nuevos estudios que sigan todos los protocolos.

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La retirada de estos 29 medicamentos no va a conllevar consecuencias negativas para los pacientes, en el sentido de que para cada medicamento retirado hay otros análogos en el mercado con el mismo principio activo y forma farmacéutica, por lo que no habrá patologías que queden sin cubrir.

A pesar de esto, el Ministerio de Sanidad ha informado de que los pacientes que estén actualmente bajo tratamiento  de alguno de estos medicamentos no tienen por qué interrumpirlo, pues no supone un riesgo para ellos en cuanto a su eficacia o seguridad.

Entre los fármacos retirados están algunos antihistamínicos como Ebastina o Desloratadina, el antidepresivo Escitalopram, el antihipertensivo Valsartán o el antidiabético Repaglinida, entre otros.

Será a partir de mañana cuando se dejarán de comercializar estos fármacos, aunque la medida será temporal y pronto volverán a estar a la venta, cuando se realicen nuevas investigaciones mediante ensayos controlados.

Esta noticia deja al descubierto los intereses de la industria farmacéutica, una de las más rentables a nivel mundial, que manipula datos para sacar al mercado sus productos y poder rentabilizarlos cuanto antes debido al largo tiempo de desarrollo que éstos requieren, pues para que un medicamento sea aprobado y vea la luz, requiere la presentación de una serie de estudios que duran una media de ocho años y medio.