Al contrario que otras infusiones, como por ejemplo el , las propiedades saludables del café siempre han estado rodeadas de un halo de polémica y, en ocasiones, su uso ha sido considerado como un hábito insano. Parece que fue ayer cuando al entrar en la consulta de tu médico de familia, este, sin mirarte ni siquiera a los ojos, te aconsejaba: "Tiene usted que dejarse el café y el tabaco". Aunque no existe ninguna justificación científica, ni económica, para seguir fumando, parece ser que el consumo de café de forma moderada, entendiendo por forma moderada tres o cuatro tazas diarias, podría ser beneficioso para la salud.

Quizás, por su capacidad estimulante, todos dimos por sentado que el café debería ser malo para el buen funcionamiento de nuestro corazón; sin embargo, la Sociedad Europea de Cardiología desmentía este mito en un Congreso celebrado a finales de agosto del pasado año en Barcelona.

Otros estudios recientes también han demostrado que su consumo frecuente y regular podría reducir el riesgo de padecer enfermedades neurodegenerativas, como el Parkinson y el Alzheimer, la depresión y patologías metabólicas como la diabetes.

Durante estos últimos días las propiedades beneficiosas del café vuelven a ser noticia. Un estudio publicado esta semana en la prestigiosa revista americana Journal of the National Cancer Institute (JNCI) concluye que el consumo de cuatro o más tazas de café diarias reduce en un 20% las probabilidades de desarrollar melanoma maligno, uno de los tipos de cáncer de piel más frecuentes y agresivos. Todo parece indicar, según este estudio, que es la cafeína la que ejerce la protección frente a este tipo de cáncer, ya que, el efecto protector fue mucho más significativo en aquellos individuos que ingirieron café normal (con cafeína) que en aquellos que consumieron café descafeinado.

Vídeos destacados del día

La exposición frecuente y continuada al sol es uno de los mayores factores de riesgo reconocidos para padecer un melanoma y, es por esto, que todas las agencias sanitarias coinciden en recomendar encarecidamente el uso de cremas y protectores solares durante los largos periodos de exposición solar. Parece ser que ahora, y como decía Puturrú de Fua en una famosa canción de los 80, además de la toalla, cuando vayamos a la playa, tampoco podemos olvidar una buena crema con protección solar y cambiar las cervezas del chiringuito por unas cuantas tacitas de reconfortante y delicioso café.