Investigadores de la Universidad de Columbia en Estados Unidos han implantado con éxito cartílagos impresos en 3D a unas ovejas, un avance que podría aportar beneficios a deportistas.

El menisco es un pequeño cartílago en forma de "C" entre el fémur y la tibia, cada rodilla tiene dos. Las lesiones de menisco son una de las más comunes. Hasta la fecha, no hay medios para la regeneración de los meniscos dañados. En los casos más graves, se recomienda la extracción, que puede implicar el final de la carrera de los atletas que se encuentran sin este valioso amortiguador entre huesos, según el profesor Jeremy Mao, director de un estudio publicado en la versión en línea de la revista científica Science Translational Medicine.

En el pasado, los equipos de investigadores han tratado de sustituir el tejido del menisco dañado por el de otras partes del cuerpo o de fallecidos, pero los resultados no fueron concluyentes y además estos procedimientos se consideran muy arriesgados por la comunidad médica.

Un menisco impreso en 30 minutos

Es por eso que el Dr. Mao acudió a la impresión 3D. Los investigadores convirtieron exploraciones de meniscos de ovejas intactos, realizadas mediante resonancia magnética nuclear, en imágenes tridimensionales, para seguidamente programarlas en una impresora 3D. En 30 minutos, una impresora 3D es capaz de producir una prótesis imitando la forma exacta del cartílago. Se ha de considerar que los meniscos de las ovejas son muy similares a los del hombre.

La consistencia de la prótesis también es similar a la del menisco verdadero, al emplear policaprolactona, un poliéster biodegradable utilizado en la composición del hilo de suturas.

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Para que el cuerpo no rechace el implante, los investigadores también añaden proteínas humanas a su composición. Una vez que el implante quirúrgico fue realizado en las rodillas de ovejas, el doctor Mao y su equipo observaron que el menisco se regeneraba entre cuatro y seis semanas, la prótesis se disolvió y fue eliminada de forma natural por el cuerpo. El experimento se realizó en 11 ovejas, todos ellos caminaban normalmente tres meses después de la cirugía.