Alguna vez, el ordenador era sólo un objeto tecnológico que utilizábamos únicamente en la oficina, en el trabajo. Terminadas las horas previstas llegábamos a casa totalmente y eramos libres. Entonces comenzaron a difundirse los ordenadores en casa, internet, los ordenadores portátiles, los smartphone, los tablets. Todos objetos que han cancelado completamente la delimitación de trabajo y ocio. 


Así podemos ver nuestro trabajo también desde casa, en vacaciones, en el coche. El deber nos persigue. Y así comprobar el correo electrónico crea una tensión peligrosa, una verdadera enfermedad. 


A decirlo, es una investigación de la University of British Columbia, que ha organizado un estudio implicando 124 sujetos en una muestra, dividida en dos semanas.

Las dos fases de la investigación

En la muestra seleccionada para el estudio no sólo hay personas que ejerzan profesiones liberales, como los médicos y los analistas financieros, sino también estudiantes, que durante una semana fueron invitados a ver su buzón de correo electrónico no más de tres veces al día. Después de eso, todos los días fue computado su nivel de estrés.


La segunda semana, sin embargo, cada participante ha comprobado su correo electrónico de acuerdo a sus hábitos, comprobando también en este caso el nivel de estrés. 


El resultado fue este: comprobar el correo recibido sólo tres veces al día fue muy difícil para los sujetos, pero al mismo tiempo, se han beneficiado, pues reducir los accesos a su buzón de correo también ha disminuido también su estrés.

El resultado

Comprobar frecuentemente el correo electrónico se convierte, a menudo, en una auténtica manía, que agrava el estrés acumulado diariamente.

Por lo tanto, debemos darnos de límites (por ejemplo, de horarios o un cierto número de veces por día), más allá de los que debemos auto-impedirnos de hacerlo.

Será un beneficio para todo el mundo. No es suficiente, entonces, estar constantemente con el nuestro smartphone, para comprobar los mensajes recibidos en Facebook y WhatsApp. Al menos esos son agradables, los correos electrónicos tratamos de evitarlos para vivir un poco más serenos.