La Unidad Médica de Aeroevacuación, UMAER, y la Unidad Médica de Apoyo Al Despliegue, UMAAD, son las unidades médicas más señeras del Ejército del Aire, EDA. La primera se dedica a evacuar a enfermos y heridos en combate desde los campos de batalla o zonas de misión, partiendo en solo dos horas tras una alerta de 24 en su sede en Torrejón y la segunda a montar hospitales de campaña desde sus secciones en las bases de Madrid, Torrejón, y Zaragoza. Es evidente que la actual crisis del coronavirus forzó a ambas unidades a cambiar sus tácticas habituales de trasladar y atender a heridos en combate a tratar infectados por COVID-19.

Frente a un herido de bala o mutilado por una explosión debían ahora tratar a afectados por una enfermedad infectocontagiosa con unos protocolos de seguridad diferentes.

Ahora se trataba de trasladar y tratar infectados con garantías de aislamiento, seguridad, salud y confort en su transporte, así como proteger al tiempo a los sanitarios militares que debían tratar a los enfermos. La tasa de contagios en personal sanitario por Coronavirus es del 5%, pero siguiendo las adecuadas medidas de seguridad, empleando técnicas imaginativas y con un uso inteligente del espacio y capacidades de los aviones de aereoevacuación. La UMAER ha logrado realizar 13 repatriaciones aéreas, evacuando a un centenar de infectados de coronavirus sin sufrir un solo infectado entre los 25 efectivos de su personal durante la Operación Balmis.

Repartiendo el espacio dentro de los aviones

Cuando la UMAER recibe una alerta para un despliegue y recoger en el extranjero un enfermo o herido debe en dos horas estar en el aire rumbo a destino a recoger al paciente. Cada alerta es distinta según sus características, por ello en la misma viene especificada cuántos serán los pacientes: su tipología, historial clínico y el tipo de tratamiento de soporte que necesitan en el traslado dado que no pueden ser tratados en zona.

Conocido el número y características se selecciona el tipo de avión para realizar el traslado según sus capacidades. De este modo, y siendo el COVID-19 la dolencia que nos ocupa, en los helicópteros Puma medicalizados solo puede llevarse un paciente crítico y dos leves. Lo mismo que en un avión Falcon, mientras que en un Airbus A-310 pueden transportarse hasta cuatro enfermos críticos y en un C-295 a tres críticos y seis no críticos.

Pero con todo es el enorme A-400M el de mayor capacidad, pues puede transportar a 19 pacientes infectados y otros 10 con síntomas leves de una sola tacada, permitiendo por su gran autonomía y capacidad de repostar en el aire operar en todo el globo terráqueo. Como ejemplo, la UMAER empleó un A-400 para evacuar a 24 afectados de coronavirus desde la base naval de Djibouty, pertenecían a la Operación Atalanta, en un solo viaje.

Para cada misión y sus características cada avión debe "customizarse", por ello y usando cinta de colores se aísla una zona amarilla para la tripulación, la cual durante el vuelo con los afectados debe permanecer dentro de esa zona y estar a más de dos metros de pacientes y sanitarios cuando se ha recibido a los infectados.

Una zona verde más amplia para los sanitarios que equipados con Equipos de Protección Individual, EPI, puedan moverse con facilidad y tratar a los pacientes que son aislados en una zona señalada con cinta roja no pudiendo abandonar ese área. De hecho, esa zona roja se plastifica para evitar que los pacientes no críticos deambulen y permanezcan sentados.

Distribuyendo a los pacientes a bordo

Los pacientes críticos van siempre en camilla sujetos o incluso dentro una cámara osmótica plástica de contención atendidos por los sanitarios, que aparte de los tratamientos tratan de reconfortarles anímicamente, algo a veces tan necesario para el enfermo como un tratamiento eficaz o como bien explicó la jefe de la UMAER, la teniente coronel Pilar Sánchez Salvador: "Es emocionante cuando te sientes hombre de verde, recoges a ese paciente y ves su cara de agradecimiento, de paz, de decir me llevan a casa con lo mejor y en las mejores condiciones".

Ahora bien, a menudo ocurre que ya iniciado el vuelo se comunica que el número de enfermos a evacuar ha aumentado, como relató la teniente coronel Salvador: "Yendo a Bamako nos llamó el coronel y nos dijo 'Oye tengo a otro que se me ha puesto malito, evacuadlo también'". Está previsto que cada avión que parte a una evacuación lleva equipo extra para evacuaciones de emergencia. El material, los equipos, medicamentos y herramientas se multiplican por tres antes de despegar.

Como ejemplo si esta previsto evacuar a tres pacientes, el avión designado debe llevar material y elementos para atender a nueve. De vuelta a Torrejón y desembarcados los pacientes para su hospitalización, el avión, tripulantes y sanitarios pasan por un completo proceso de desinfección.

Siguiendo esta técnica la UMAER ha realizado evacuaciones aéreas desde: Sigonella, Mali, Djibouty o Kabul hasta en 13 ocasiones a lo largo de la "Operación Balmis".

La UMAAD en apoyo del IFEMA y Gómez Ulla

Por su capacidad de montar hospitales de campaña, dos simultáneamente en zona de misión y a un nivel Role-2, la UMAAD fue una de las primeras unidades desplegadas en la "Operación Balmis". Pero su tarea no fue montar hospitales de campaña al completo, sino reforzar el instalado en el IFEMA y asistir las capacidades del Gómez Ulla en Madrid, totalmente abarrotado de afectados. De este modo, la UMAAD desplegó en en el IFEMA tres UCI con capacidad para 18 enfermos cada una con un médico, cuatro enfermeros y cinco sanitarios en cada cual.

Este esfuerzo impidió la saturación del hospital de campaña, ya que el número máximo de infectados fue de 25 en el total de las tres UCI auxiliares a la vez, el último enfermo fue dado de alta el 29 de mayo.

El Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla fue reforzado con una UCI de campaña que trató a 25 pacientes y con un Centro de Apoyo para llenar botellas de oxígeno, asunto nada baladí al provocar el coronavirus una enfermedad pulmonar, llenando botellas a razón de 65 diarias en plazos de hora y media. Un enfermo grave de coronavirus necesita de una botella de oxígeno al día para sobrevivir lo que hace realmente meritorio el esfuerzo.

Margarita Robles defiende a los medios

Aunque un tanto secundaria visto el esfuerzo y la eficiencia que UMAER y UMAAD en esta crisis, la visita de la Ministra de Defensa a las unidades para conocer su desempeño dejó unas contundentes palabras de Margarita Robles en defensa de la libertad de prensa y de los medios de comunicación ante las críticas hacia ellos emitidos por el vicepresidente Pablo Iglesias y miembros de su partido.

Reconociendo su importancia, estas declaraciones han tenido más peso mediático en los medios que la labor de ambas unidades militares en la lucha contra el coronavirus. Quizás celebrar el servicio a la sociedad y las vidas salvadas sea más importante a reconocer que empeñarse en la interminable contienda política que afecta a la sociedad española de hoy día.

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