El nombre de Manuela Carmena suena para formar parte del nuevo gobierno en coalición entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. Eso sí, su nombramiento va a depender, directamente, de la decisión de los diputados del Partido Popular, ya que el PP ha conseguido 89 escaños que serán claves para lograr las tres quintas partes del Congreso que son necesarias para su nombramiento.

Sánchez e Iglesias ya habrían pactado el nuevo cargo de Carmena

Según el medio “El Español” la operación ya estaría cerrada y solo falta que los actores pacten el gobierno de coalición.

Si el acuerdo sigue adelante y, finalmente, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias logran sacar adelante la sesión de investidura que tendrá lugar antes de las fiestas navideñas -si se cumplen los plazos marcados por el propio Partido Socialista-, Manuela Carmena tendrá un nuevo cargo en su currículum: Defensora del Pueblo. De esta manera, la que fuera alcaldesa de Madrid estará al frente de una de las plazas institucionales más fundamentales que el bloqueo en las instituciones ha impedido su renovación a lo largo de estos años.

La llegada de Manuela Carmena al frente de este cargo acabaría con un problema de interinidad que se inició hace dos años y medio. En ese momento, en el mes de julio del año 2017, terminó el mandato de cinco años de Soledad Becerril.

Era la segunda legislatura del PP, con Mariano Rajoy al frente, y se estaba caracterizando por la inestabilidad y las polémicas. Por esa razón, se consideró que lo más sencillo era que el primer adjunto pactado en el año 2012 entre el PSOE y el PP asumiera las responsabilidades del cargo, de forma interina.

La elección de Carmena como Defensora del Pueblo dejaría atrás cualquier mala relación con Iglesias

De esta manera, Francisco Fernández, fiel entre las bases socialistas, diputado desde que tenía treinta años (desde el gobierno de 1982 hasta el 2011, un total de ocho legislaturas), que llegó a ser consejero de RTVE vio, con asombro, que tan solo seis meses después de tomar la decisión de jubilarse era nombrado para ponerse al frente de la Defensoría del Pueblo.

La propuesta vino por parte del propio Pedro Sánchez, y si lograse hacerla realidad. Para Podemos sería una jugada maestra, ya que aunque no existe la mínima relación entre Carmena y Pablo Iglesias. Fue este quien la señaló para ocupar el puesto de candidata en las elecciones municipales del año 2015 y acertó. Pero después Manuela Carmena decidió unirse al proyecto de Íñigo Errejón y su salida del Palacio de Cibeles no fue un día de tristeza para los miembros de Podemos. A pesar de todo ello, la ex alcaldesa de Madrid se ha convertido en uno de los activos más importantes de la izquierda de este país.