Los Estado Unidos vuelve a ser protagonista de supuesto espionaje extranjero, así se dio a conocer el día miércoles, 4 de abril por parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). La pregunta de muchos ciudadanos y gente del gobierno es quién puede estar detrás de esto.

El DHS ha descubierto en Washington DC la existencia de unos dispositivos que al parecer son usado para realizar espionaje. Tenían forma de torres telefónicas, pero, sin autorización alguna. Se cree que los aparatos son usados por criminales extranjeros para rastrear teléfonos celulares e interceptar llamadas y mensajes de texto.

Equipos de StingRays

El equipo utilizado para la intervención de los teléfonos se llama "StingRays", es del tamaño de un portafolios y envía señales para confundir a los celulares y transmitir su ubicación e información de identidad, informó la BBC. Esto no se usaba para obtener información de uno o varios celulares en específico, sino de todo aquel transeúnte que pasara cerca del aparato.

El dispositivo se usa como una herramienta de vigilancia para que los policías puedas rastrear la ubicación de un teléfono celular, pero a diferencia de los encontrados por el Departamento de Seguridad Nacional, estos no estaban autorizados para operar.

Divulgación al público sobre posible espionaje extranjero

El DHS desconoce quien puede estar detrás del manejo e instalación de estos aparatos que suponen un "riesgo creciente" y preocupante. El departamento sabía de este problema desde hace tiempo, pero apenas el miércoles fue que decidieron divulgar este hecho a través de una carta enviada al senador de Oregón, Ron Wyden, ya que político había preguntado al departamento si había detectado a gobiernos extranjeros usar dispositivos en la zona capital o algún otro lugar.

En respuesta a su interrogante el oficial Christopher Krebs del DHS admitió que en el 2017 se identificaron simulacros sospechosos de antenas telefónicas no autorizadas en la capital de país. Aunque no se dio más detalle de esta anomalía.

Krebs, también señaló en la carta que el departamento no cuenta con los equipos y el fondo necesario para detectar ese tipo de aparto, a pesar de que su utilización por gobiernos del exterior pueda ser una amenaza de la seguridad y a la economía de los Estados Unidos.

Aunque, los oficiales no hicieron público este problema, si lo hicieron saber a "socios federales", se presume que al FBI.

Pero este problema de Stingray no es algo nuevo, ya que legisladores desde el 2014 localizaron dispositivos sospechosos no autorizados cerca del Tribunal Supremo, el Departamento de Comercio, el Pentágono, la Casa Blanca y entre otros sitios. Sin embargo, al parecer no todos están muy preocupados por este asunto. Aaron Turner, presidente de la consultora de seguridad móvil Integricell dijo que toda capital de mundo importante está inundada de dispositivos de intercepción no autorizados y Washington no es excepción.

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