Una novela que cada cierto tiempo toma un matiz diferente y con un protagonismo parametrizado en el populismo, es aquella en la que son actores principales son los políticos. Nuevas propuestas, pero los mismo tipos de abrazos, los abrazos que buscan quebrantar la decisión popular para que se incline en el lado que les de la obtención de su principal objetivo, ganar las elecciones.

Se acerca la temporada de elecciones y los Políticos no pierden tiempo, practican sus mejores formas y estilos de abrazos, con ello llevando consigo una sonrisa que les permita convencer al electorado y adueñarse de su voluntad y su poder de decisión.

No hay nada más terrorífico que ver a un político extendiendo los brazos hacia una persona. Sin embargo, esos abrazos luego se perderán y no quedará ni el recuerdo de aquello.

No existe ni izquierda ni derecha en tiempos de no elecciones. Al contrario, la novela se renueva y con mucha fuerza en la época de decisión, y el meollo de todo esto es que el ciudadano tiene el poder, pero de ese poder quienes más se benefician son los políticos.

Los colores de la bandera política hipnotizan, junto a la sonrisa de buen amigo, y el ciudadano se olvida de que tiene la oportunidad de sobreponerse y adueñarse de la ocasión.

Ahora, en esta época, ya se ven las caras de muchos políticos que se suponían que no existían. ¿Dónde estaban hace un año? Algunos viviendo en el extranjero cómodamente, otros aunque en el país, no se daban a notar, como diría mi abuela, “no sonaban ni tronaban”, pero ahora aparecen como salvadores de la patria.

Sin embargo, a pesar de ello, necesitan de la decisión del pueblo, para seguir viviendo como reyes o simplemente recuperar lo invertido, lastimosamente es la misma ley la que obliga a que el ciudadano le entregue el poder a cualquier persona que se decida a ponerse al frente de la patria, y lo más deplorable, es que aquellos elegidos son los que se dedicaran a humillar a quienes les dan el poder.

¿Qué podría suceder si todo un país se decide no darle el voto a nadie? Sería desde luego una catástrofe. Sin embargo, más allá de eso, cada uno tratará de que su político preferido gane las elecciones y pague con un buen abrazo.

Y simplemente la novela continuará ….

¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!