Las dudas sobre la posición que tome el ex secretario general del PSOE, durante la segunda votación de Investidura, han tomadouna magnitudque afecta la integridad delya malheridopartido socialista. Pedro Sánchez alimenta con su silencio la curiosidad de todo el mundoy, particularmente, la de la militancia de su partido. Su futuro yel del PSOE, estarán en juego, durante el desarrollo de la última sesión de la investidura de Mariano Rajoy.

De todas las divergencias que han afectado a los socialistas, produciendo dos corrientes de opinión,esta es la más profunda y peligrosa. Lairreconciliable fractura que hoy afecta al centenario partidodel puño y la rosa, indefectiblemente ha de tener una salida que muchos ven por la puerta de la escisión.

Este sábado a las 12:30 horas, Pedro Sánchezestará en el Congreso y, frente a los medios que ha convocado, mostrará finalmente sus cartas. Es muy fuerte el rumor que anuncia su dimisión. El Registro del Congreso deja de funcionar desde las 14:00 horas, es pues indicativo de su decisión, el horario en que piensa hacer su declaración. Da el tiempo justo para que todo quede cerrado, antes de las 18:30 horas en que la segunda sesión de investidura, pondrá al líder del Partido Popular en la cabeza del Gobierno de España.

Durante la mañana de ayer, Pedro Sánchezha mantenido una prolongada reunión conMargarita Robles, a quien el secretario general hubiere nombrado como su segunda. Una ferviente e irreductible defensora del "no a Rajoy".

Incondicional sanchista, desde su experiencia como jurista, se supone que ha discutido con Pedro las posibles consecuencias que le acarrearían las distintas opciones que se han barajado en estas últimas horas.

La renunciaa suacta de diputado, esla única forma que tiene Sánchez de mantener sus posibilidades y aspiraciones dentro del partido.

Cualquier otra conducta lo haría pasible de medidas disciplinarias que impedirían su presentación en las próximas primarias del PSOE. No habrá desobediencia al "mandato imperativo" y por consiguiente no habrá mérito para la expulsión, el expediente disciplinario u otro tipo de medida descalificadora.

Por otra parte, esta gestora del partido socialista, deberá asumir su responsabilidad por la abstención que, pondrá nuevamente a la derecha en la Moncloa. Sin ninguna duda, Javier Fernández es el fusible que será descartado luego de este incendio. Justamente Felipe González, según publicaEl Confidencial Digital,le ha pedido a Fernández que, ocupe ese lugar, para proteger a su "ahijada", la baronesa de Andalucía, puesto que Susana Díaz es “el futuro del partido” y debe ser protegida del repudio que la mayoría de lamilitancia siente por los promotores del apoyo socialista a la investidura de Mariano Rajoy.

Más allá de todas las consideraciones posibles, mañana comenzará el nuevo y débil gobierno del PP.

Mariano Rajoy, como él mismo lo ha afirmado, deberá ganarse el día a día. Podemos, ha recogido la pisoteada bandera de la oposición que el PSOE ha dejado caer en las últimas semanas.

¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!