Pasó el momento que estaba en el ojo del huracán de los medios. Durante su carrera judicial tocó grandes temas de la democracia y fue reconocido como juez estrella gracias a su actuación durante veinticinco años en casos de corrupción, narcotráfico, derechos humanos y por último, el caso Gürtel, del que fue expulsado.

A sus sesenta años admite ser de izquierda. En 2013 transitó por la política por unos meses siendo el número 2 en las filas del PSOE. Ante el nuevo panorama político rompe su silencio y opina que sería un grave error que la abstención socialista facilite el gobierno de Mariano Rajoy.

No le temblará el pulso para votar de nuevo. Es su oficio, asegura, donde se ha ganado algunos enemigos que aún todavía anhelan verlo muerto.

En otra faceta publica el libro 'En el punto de mira', para que lectores disfruten de mil páginas de memorias y apuntes que según el propio Garzón, aportan más que la editorial de un diario. Con motivo de esta nueva publicación ha concedido una entrevista a Guillermo Rodríguez, entre sonrisas y tragos de jengibre para aclarar su voz.

La entrevista, que ha logrado la vuelta a los medios del juez, ha resultado cuanto menos impactante. Al preguntarle quién procuró su salida del caso Gürtel, no dudó en responder que el Tribunal Supremo y el PP por medio de Federico Trillo, estratega del partido.

Apuntó que tomaron excusa la postura del juez con respecto a crímenes del franquismo para devolverlo al juzgado central de instrucción número 5. No podía ser imputado, ni condenado.

Acerca de qué manera influyó la posición de Rajoy en ese sonado caso expresó que el PP, ante un golpe en su núcleo, hizo lo posible para detener su efecto negativo.

Sin importar a quien se llevara por delante: jueces, ministros, policías... lo que fuera para evitar la investigación. Consciente de ataques, Garzón no cedió a presiones, por lo que escudriñaron su trayectoria y aseguró que de haber aceptado las ofertas, ahora sería el presidente de la Audiencia Nacional.

Dijo que algunos les molesta que continúe vivo. También, afirmó que ha sido espiado por servicios secretos y que es una figura incómoda para el sistema por su visión integral del estado y la independencia de poderes.

Por último, sentención que ante una investigación de envergadura como el caso Gürtel sólo el Tribunal puede contrastar hechos para conocer si Rajoy estaba al tanto o no, que la justicia debe ser igualitaria y que líderes políticos deben contar con transparencia y credibilidad, así hayan sido elegidos.

¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!