La inmadurez e irresponsabilidad de aquellos que dijeron que venían a renovar la política española es cada vez más evidente. Esta mañana el secretario general de Podemos en Castilla-La Mancha, José García Molina, en una comparecencia de prensa, que recuerda a las peores de Mariano Rajoy ya que no admitía ningún tipo de preguntas, ha anunciado la ruptura del pacto con el PSOE, pacto gracias al cual los castellano manchegos habían vuelto a mirar al futuro con esperanza.

Hay que preguntarse por qué han tomado esta decisión justamente hoy. Un día después de las elecciones gallegas y vascas.

Cualquiera podría pensar que este anuncio obedece principalmente a una estrategia orquestada desde la dirección nacional de Podemos para meter presión al PSOE de cara a posibles pactos de gobierno. Es decir, Podemos CLM está secuestrando el gobierno de los castellano-manchegos con fines partidistas.

Más razones para esta ruptura es la propia crisis interna que vive la formación morada en Castilla-La Mancha. El manifiesto contra José García Molina, firmado incluso por el otro diputado morado en las Cortes Manchegas, habría llevado a este a ceder a las presiones internas y hacer saltar por los aires el gobierno de progreso que ha estado viviendo Castilla-La Mancha.

Estas dos razones han hecho trizas el acuerdo de investidura que consistía en 72 medidas de las cuales en poco más de un año ya se habrían llevado a cabo 41.

Respecto a algunas de las que aún no están cumplidas, se acordó con todos los grupos parlamentarios trasladar su desarrollo hasta que hubiese un nuevo Gobierno en España, como es la reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha, la modificación de la Ley Electoral y la Ley del Gobierno.

Esta decisión de Podemos ha puesto de manifiesto la poca fiabilidad de un partido que está demostrando una clara inmadurez e irresponsabilidad así como lo poco que le importan los ciudadanos de Castilla-La Mancha.

Ya que están poniendo por delante intereses partidistas a los intereses de la ciudadanía. Porque una cosa está clara y es que el gobierno de Castilla-La Mancha lleva más de un año trabajando intensamente en devolver a los ciudadanos los derechos cercenados por el gobierno del PP.

Para terminar los dirigentes de Podemos deberían saber que los ciudadanos no son tontos y se dan cuenta perfectamente que están utilizando al gobierno de Castilla-La Mancha como moneda de cambio para los pactos a nivel nacional.

Porque debemos recordar que hace escasamente tres meses el líder nacional de la formación morada, Pablo Iglesias, defendía a ultranza lo que se hacía en Castilla-La Mancha como ejemplo de buen gobierno.

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