Un ejemplo de esta disfunción son las operaciones paracaidistas que frente a la facilidad de su ejecución en la pantalla en que los héroes cinematográficos, a menudo estadounidenses, afrontan con facilidad terribles dificultades, matan a docenas de enemigos, de muy mala puntería por cierto pues ninguno de sus disparos da en el blanco frente a la mortífera puntería del Rambo de turno, nunca les hieren o se lesionan y siempre están en el momento y lugar oportuno, las operaciones reales demuestran que en nada se relacionan con la realidad aunque la acción del filme sea apasionante.Si revisamos una operación paracaidista típica de la BRIPAC podremos ver el contraste.

Escalón avanzado

Las patrullas de reconocimiento en profundidad son el primer “escalón” de fuerzas que llega a una zona en una misión paracaidista, estas unidades especiales tienen como misión reconocer el área, certificar que es segura y sin presencia enemiga, balizarla y señalizarla para la llegada de las unidades posteriores. Pero frente a las fantasías de Hollywood de invencibles comandos que atacan y destruyen casi sin dificultad el complejo hiperdefendido de “los malos” la razón de ser de estas unidades de reconocimiento es pasar inadvertidos y permanecer en sigilo custodiando la zona de aterrizaje que esta permanezca discreta e inadvertida y el armamento solo se usará en casos de extrema necesidad y sí no hay más solución pues su empleo alertaría al enemigo, el objetivo es custodiar y señalizar la zona donde desembarcaran el grueso de paracaidistas no enzarzarse un en combate con fuerzas superiores en número en que una unidad por muy especial y de élite que sea lleva las de perder.

Escalón de asalto

Al día y hora convenida, habitualmente de noche, y guiándose vía radio, señales luminosas y por los paneles de color naranja que el escalón avanzado tiende en el terreno llega el grueso de la fuerza paracaidista que desciende desde el aire sobre el terreno y de nuevo en contra lo que muestra el celuloide los paracaidistas ya por el intervalo de los saltos, viento y la propia gravedad quedan dispersados por el terreno en los sitios más dispares y alejados, no caen juntos y en grupo como aparece en el cine sino dispersos por toda el área a menudo con lesiones de la caída y una vez en tierra con esfuerzo deben recoger su paracaídas, equipo y armamento y reunirse en los puntos de reunión previamente balizados.

Una vez agrupadas las unidades en tierra pueden empezar a atacar sus objetivos que por pura seguridad están a cierta distancia de esa zona de aterrizaje.

Escalón de apoyo

Se vera y mucho en las películas al héroe pegar millones de tiros sin recargar y sin que se le agote la munición pero no, la munición se acaba así como el agua, la comida y los medicamentos, de hecho el escalón de asalto solo lleva los tres días de suministros que los paracaidistas guardan en sus mochilas.

Por eso la zona de desembarco recibe más y más aviones que aportan vía aérea suministros, municiones, armamento extra y refuerzos, por ello el mantener el abastecimiento en la zona de desembarco por medio de los escalones de apoyo que deben aportarse a diario es vital hasta que las tropas paracaidistas sean reforzadas por tierra pues pese a los tópicos del cine las fuerzas aerotransportadas no pueden resistir indefinidamente sino que necesitan de refuerzos tras tomar sus objetivos en un primer golpe.La fantasía del cine desde luego es mucho más emocionante pero al cabo la realidad resulta más prosaica.

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