Es probable que la candidata demócrata a las próximas Elecciones norteamericanas Hillary Clinton (Chicago, 1947) estuviese esperando hasta el último minuto como el momento adecuado para contraatacar a su principal contrincante, el republicano Donald Trump (Queens, 1946), ya candidato único a la Casa Blanca. Y ésta ha comenzado este miércoles en un discurso sobre Seguridad Exterior en San Diego, California.

La arremetida de Clinton se produce en un momento en que la ex Secretaria de Estado sobre el magnate se estrecha. Según sondeos de The New York Times y CBS la distancia entre ambos es de seis puntos, 45% para Clinton y 41% para Trump.

A la puerta de entrada de la verdadera campaña, la gente de Clinton espera que pronto el presidente Barack Obama contribuya a su respaldo y entre en la campaña, asumiendo que pronto el mandatario anunciará públicamente su apoyo.

El miércoles en San Diego, Hillary Clinton ha ridiculizado públicamente a su contrincante atacando sus posturas e ignorancia sobre Seguridad Exterior y el peligro de que Trump disponga de fuerza militar. Entre otras cosas, ha asegurado que Trump no ha presentado una política exterior "coherente", no ha demostrado un conocimiento básico en asuntos mundiales y ha demostrado que no tiene el temperamento para ser "Comandante en Jefe".

En pie de guerra, Clinton no aceptará ni una sola de sus salidas de tono ni ignorará sus improvisaciones y así lo ha demostrado al contestarle sobre la posibilidad de abandonar la OTAN, de abandonar a los aliados que no pagen más o de que el sureste asiático cuente con arsenal nuclear para frenar a Corea del Norte.

Ha denostado a Trump por ofender a los amigos de Estados Unidos como el Papa Francisco, la canciller alemana Angela Merkel, el Primer Ministro británico David Cameron o el actual alcalde de Londres Sadiq Khan.

Clinton ha considerado en su discurso de suma importancia las relaciones de Estados Unidos en políticas de alianzas, acuerdos como el de Irán y la diplomacia.

Su discurso se concentró en la idea de que la esencia misma de la política exterior norteamericana y de seguridad estaría en grave peligro si llega a ganar Trump las elecciones. Todas estas acusaciones fueron hechas por la ex Secretaria de Estado en un estado como el de San Diego, de mayoría republicana apelando al bloque centrista que es a fin de cuenta quien decide en última instancia las elecciones.

La disputa recién comienza, y Hillary Clinton no piensa bajar la guardia.

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