Después de tantos debatesy estimaciones, siempre surgen las pequeñas dudas de los últimos minutos antes de las elecciones, sobre un tema muy concreto: qué significa cada voto y sus diferencias. Sin más dilación, empezamos:

Votos válido: los votos válidos son los votos de los partidos que se presentan a las elecciones y los votos en blanco.

Las candidaturas del Congreso son de listas cerradas, por lo que deberás elegir una papeleta donde lleve la lista de todos los candidatos del partido que te guste, ponerla en el sobre y tirarla en su urna.

En el Senado (papeletas salmón), en cambio, son listas abiertas, por lo que deberás elegir a candidatos, no listas. Se pueden elegir entre 1 y 3 candidatos (es decir, puedes votar 1, 2 o 3), y no tienen por qué ser del mismo partido (sí, pueden ser diferentes). Se pone la papeleta en otro sobre (diferente al del Congreso) y se tira a la urna correspondiente.

Votos en blanco: ¿por qué los votos en blanco cuentan como válidos? No en todos los países es así, dependerá de la legislación; pero en España el voto en blanco cuenta para establecer la barrera electoral (otra de las características que tiene el sistema electoral español), que en las generales es del 3% de los votos de una circunscripción.

Si un partido no llega a esa cifra, no entra al proceso de reparto de escaños, por lo que no obtendrá representación alguna.

Es por eso que mucha gente critica el voto en blanco: porque en términos reales aumenta el número de votos necesarios para llegar a la barrera. Aunque oficialmente se interpreta como un voto protesta, este hecho lo ha convertido popularmente en un voto “indiferente” (que gane el que salga).

Para votar en blanco tanto en el Congreso como en el Senado, en el caso de que no haya papeletas en blanco expresamente pera ello, se tiene que tirar el sobre vacío a la urna.

Si en el Senado pones la papeleta, pero no has marcado previamente a ningún candidato, también es voto en blanco.

Voto nulo: este voto se llama nulo porque hace referencia a papeletas que están en mal estado y que por ello se duda de las intenciones reales del elector; por lo que se puede deducir que no se incluye dentro de los votos válidos. Se diferencia del voto en blanco porque este voto no cuenta para la barrera electoral; de hecho, no tiene efecto alguno. La única diferencia entre votar nulo y no votar es que los miembros de la mesa electoral apunten tu nombre y en los documentos oficiales salgas como votante, nada más.

Para votar nulo, tanto en el Congreso como en el Senado, se debe poner una papeleta rallada o rota, una papeleta de algún partido ficticio, más de una papeleta de diferente partido (si pones dos del mismo, es voto para ese partido), o algún objeto que no sea una papeleta (todos hemos visto casos donde se ponen rodajas de chorizo).

A lo largo de la historia el voto nulo se ha ido convirtiendo también en un voto protesta, más que un error técnico, incluso con un carácter más gamberro que el voto en blanco.

Espero que haya quedado claro todo. Para finalizar, una curiosidad: existen movimientos que reivindican que el voto en blanco se les asignen escaños como un partido más. ¿Cómo ser materializaría eso en las Cortes Generales? ¡Pues con escaños vacíos en ambas cámaras, por supuesto!

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