Volvemos a las elecciones, volvemos a ser bombardeados por una campaña política que se centra ahora en la televisión y los medios. Los mayores propulsores de este nuevo método de publicidad electoral, Albert Rivera y Pablo Iglesias, líderes de 'Ciudadanos' y 'Podemos' respectivamente, han vuelto a repetir su famoso 'cara a cara' en 'Salvados', programa de Jordi Évole, que poco tiene que ver con el primero tras los últimos meses de tensión en los acuerdos.

El formato del programa ha supuesto el primer cambio significativo con respecto a la primera entrevista conjunta a los dos líderes más televisivos de la denominada 'nueva política'.

Si bien el primer 'cara a cara' se disputó con aire informal en un bar de Madrid, el nuevo programa ha tenido lugar en una mesa en una sala vacía, lo que quizás también contribuyó a un ambiente más hostil que el anterior.

Albert Rivera y Pablo Iglesias, que en una primera instancia llegaron a bromear sobre las numerosas coincidencias entre los partidos, mostraron el abismal desacuerdo entre las últimas decisiones de Podemos y Ciudadanos, germen de la repetición de elecciones. Pablo Iglesias reprochaba a Rivera ser la barrera que frena el cambio, al haberse convertido en un partido antesala a un acuerdo de la 'gran coalición', para lo que señalaba, Ciudadanos ni siquiera hace falta. Su apoyo al Partido Popular y al PSOE más corrupto y el hecho de que el programa de la formación naranja sea muy similar al presentado por Mariano Rajoy, fueron los motivos expuestos por Iglesias para su rechazo al pacto PSOE- Ciudadanos que tanto proclamaban como 'el cambio que necesita España'.

Albert Rivera, de nerviosismo evidente, demostró estrategias de la vieja política, no dudando en contraatacar con las ya habituales menciones a Venezuela y al comunismo. A la mención de Pablo Iglesias a sus palabras en la entrevista de 'OK Diario' en las que afirmaba que 'en una dictadura hay orden y paz',el candidato naranja hizo oídos sordos y volvió a acusar a Podemos de financiación 'irregular'.

Rivera:'un gobierno de más de dos partidos es insostenible. Una coalición de izquierdas sería un desastre'

El debate, de un ambiente especialmente tenso y bronco, acabó exasperando a Jordi Évole, en especial por las descalificaciones de Albert, y sentenció la imposibilidad de un acuerdo entre Podemos y Ciudadanos, al notarse una vez más las abismales diferencias políticas e ideológicas.

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