Las cosas no le serán fáciles en Valencia de cara a las elecciones, el aspirante a la Moncloa por el PP y su comitiva planeaban un paseo por las calles de Alfafar, Valencia, en lo que ya todos los medios españoles califican de pre campaña electoral, pero las cosas no salieron como planeaban, a pesar de haber escogido una de las pocas alcaldías que han podido retener en el área metropolitana de Valencia.

Nada más llegar a la localidad los gritos de “Chorizo” , “Ladrón” , “corrupto” o “delincuente” fueron casi un clamor y apagaron casi por completo los de un puñado de partidarios que clamaban “presidente, presidente”, la escolta que acompañaba al presidente en funciones tuvo que esforzarse para evitar que algunos grupos de manifestantes pudieran llegar a Rajoy, a quien pretendían entregar sobres con el lema “Mafia PP”.

El Partido Popular cuenta en la actualidad con once escaños en las últimas elecciones celebradas el pasado 20 de diciembre y es más que clara la intención de retenerlos de cara a las elecciones del próximo 26 de junio, pero esto parece que no será nada sencillo, salpicados por innumerables casos de corrupción, los populares tienen por delante una lucha complicada, su imagen en la Comunidad Valenciana se ha deteriorado preocupantemente para ellos.

Los baños de multitudes que Rajoy supo darse en Valencia parecen estar lejos de volver a repetirse, el paseo que finalmente fue suspendido ante la actitud mayoritariamente hostil y donde Mariano Rajoy buscaba el contacto ciudadano no pudo ser, oficialmente se explicó a los medios que en realidad fue suspendido porque la agenda del actual presidente “llevaba un retraso considerable”, pero varias cámaras de televisión han podido registrar los momentos en que numerosas personas increpaban a Rajoy y su comitiva, los gritos de corruptos, ladrón o chorizo se elevaban sobre los pocos que apoyaban a Rajoy.

Todo apunta que la próxima campaña electoral estará nuevamente centrada en un cruce de acusaciones entre los principales candidatos, en especial en lo referente a las radicales diferencias que existen entre la derecha y la izquierda, unos apostando por el cambio y los otros en el intento de infundir temor en el electorado por la posibilidad de la inestabilidad que puede generar un gobierno de izquierdas de la mano de Podemos o PSOE.

El PP tiene por delante un complicado desafío luego de ver a numerosos dirigentes de sus filas implicados en casos de corrupción y en los últimos días el embargo al que ha sido sometido en relación a las obras de su sede central no ha hecho sino empeorar su imagen de cara al electorado, algo que podría verse reflejado en la cantidad de escaños que puede conseguir.

¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!