Las elecciones del pasado 20 de diciembre dejaron en el panorama político un mar lleno de dudas. Quién será presidente, cómo distribuirán el presupuesto anual, en qué lugar quedarán las autonomías, quienes limarán asperezas para hacer un pacto,… Estas sólo son algunas de las preguntas que uno se puede formular cuando ve el panorama actual. Esta “minilegislatura” ha sido de todo menos tranquila, con un Gobierno en funciones negándose a acudir a las sesiones de control del Parlamento y con una oposición crispada con todos sus compañeros de profesión. En medio de todos los políticos emergió la figura del Rey, Felipe VI pidió a todos los partidos que fueran lo más austeros posibles para la campaña de los próximos comicios del 26 de junio.

En estos momentos, todos los partidos políticos en un afán de demostrar que serán los más ahorradores del Estado están pregonando a bombo y platillo que ellos serán los que más ahorrarán en esta próxima campaña, que reducirán las subvenciones por enviar correos electrónicos, que no recurrirán a los 6 millones de euros que tienen presupuestados, etcétera.

Todas las proclamas para reducir sus “presupuestos electorales” vienen después de enésimos intentos fallidos por lograr un pacto generalizado y consensuado para abaratar dichas campañas. De este modo el electorado español deberá fiarse una vez más de lo que digan sus políticos ya que el acuerdo para hacer una campaña low-cost no ha llegado.

Los datos de estas elecciones

  • La “minilegislatura” española, de 5 meses, habrá costado a las arcas alrededor de 1,8 millones de euros.
  • Más de 1 millón de euros se habrá gastado en la Cámara Baja.
  • Esta nueva campaña electoral costará alrededor de unos 130 millones de euros.
  • El dispendio de los senadores habrá superado los 700.000 euros.
  • Un estudio del BBVA Research sobre la economía española declara que ésta dejará de crecer un 0’8% como consecuencia de la inestabilidad política del país.
  • Debido a la presión del FMI el actual Gobierno en funciones ha tenido que hacer un “recorte” de unos 2.000 millones de euros en la Administración Central.

Pese a todo, las previsiones económicas, sociales y laborales no son tan malas como se esperaban.

Se estima que la economía y por ende todo lo que la rodea, crecerá alrededor de un 2,7%, lo que según los expertos puede derivar en la creación de varios cientos de miles de empleos. Ya lo dijo Otto Von Bismarck, Canciller alemán del Siglo XIX: España es una nación tan fuerte que lleva siglos tratando de autodestruirse y no lo consigue.

¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!