La última gran concesión, multimillonaria, por cierto, realizada en el pasado gobierno presidido por Artur Mas en Cataluña, con Boi Ruiz como Consejero de Salud y que tiene un monto total de 2.256 millones de euros en una década está siendo investigada luego que prosperase una denuncia de la formación antisistema CUP, quienes según afirman existen serios indicios de irregularidades dentro de dicha concesión y ven además indicios de corrupción o favores políticos.

La fiscalía investigará si las irregularidades denunciadas existieron y de constatarse las mismas puede desatarse una tormenta política de consideración en Cataluña, la formación antisistema señala que la empresa que se benefició de siete de los trece lotes que se licitaban para cubrir el servicio de ambulancias en todo el territorio catalán al parecer ganó las mismas a pesar de haber presentado una oferta “manifiestamente incompleta”.

Aunque no es la única irregularidad denunciada por la CUP en este proceso de adjudicación sí es la más importante y en donde se aprecian claros indicios de corrupción y que han sido motivo de denuncia que finalmente la Fiscalía ha decidido abrir la investigación correspondiente a través de Policía Nacional quien será la encargada de analizar los expedientes de la adjudicación del servicio de ambulancias.

Los antisistema señalan que la beneficiada con siete de las trece concesiones (Transport Sanitari de Catalunya SL) presentó según la CUP una oferta incompleta y aún así ganó más de la mitad de las concesiones. La empresa, propiedad de la familia Bonomi habría donado días antes de ganar la licitación, tres millones de euros al hospital Sant Joan de Deu y en la cual la CUP ve una serie de indicios que los califica como “sospechosa casualidad” y empuja a los antisistema a formular las irregularidades que contemplan ante las autoridades para intentar aclarar las mismas y, de existir las mismas, exigir responsabilidades.

Las concesiones otorgadas en la última licitación han sido objeto de varios cuestionamientos por la CUP, que también ha denunciado a los medios el peligro que significa el hecho que una ambulancia de urgencias tarde 45 minutos en llegar, esto sucede en la zona de Olot y Sant Joan de les Abadesses, en el Ripollet y ha sido además motivo de preocupación y quejas dentro de los propios usuarios de la Salud Pública Catalana, uno de los servicios más cuestionados en los últimos días por parte de los sindicatos de la Salud y donde se prevén 266 despidos, aunque en el día de ayer el actual Consejero de Salud, Comín, aunque en el momento de responder a los sindicatos el cómo haría para su reingreso no pudo responder.

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