Son diferentes los debates los que han ido surgiendo desde que el partido de Albert Rivera se postuló para dar el salgo a nivel nacional. En primer lugar fueron periodistas como Eduardo Inda los que situaron a Ciudadanos a la altura de UPyD, decían que eran similares y por lo tanto deberían ir en conjunto a las elecciones, las negociaciones fracasaron, determinados entes auparon a Ciudadanos y censuraron y bloquearon a UPyD. Con la llegada al poder y debido al crecimiento exponencial y rápido no pasa un día en que no se vean salpicados por un problema, no contentos con eso y traicionando a los votantes que creyeron que iban a regenerar la política, han demostrado que era un partido antagónico con el que lideraba Andrés Herzog en las pasadas elecciones.

Con el devenir de las elecciones pasadas se podía intuir que el partido liderado por Rivera no es en realidad ni de izquierdas ni de derechas, aunque sus puntos programáticos sean parecidos a los de FAES que a los de la izquierda, al fin y al cabo es un partido que cambio de color dependiendo el lugar donde se tenga que pactar.

A pesar de las encuestas que los aupaban incluso a una segunda posición electoral, las elecciones le dieron un duro golpe. Muchos analistas lo relacionan con su pérdida de valores, si de verdad querían regenerar sus políticas de pactos los dejaron en evidencia. En Andalucía pactaron con el PSOE de los ERES, la mayor trama de corrupción, mientras que en Madrid pactaron con el partido popular más señalado por corrupción de todo el ámbito nacional tras el partido popular de Valencia. Para muchos analistas fue el germen del golpe recibido en las generales.

Claro a muchos esta actitud les pillaba de sorpresa, como un partido que venía a limpiar y regenerar la política tomaba esta actitud. Bien pues recientemente estamos empezando a comprenderla.

Si hace unas semanas nos hacíamos eco de la demanda que se iba poner de altos ex – dirigentes del partido de Albert Rivera en Madrid por presunta financiación irregular, ahora conocemos este nuevo caso.

La ex – tesorera, Nazareth Quijano, ha sido condenada a cuatro meses de prisión por el Juzgado de Instrucción número 1 de Logroño por desviar más de dieciocho mil euros del partido a una cuenta bancaria personal. Ahora la pregunta que surge entre los círculos críticos de la formación naranja es si esta práctica es normal y de ahí su vaivén hacia el partido popular o hacia el PSOE dependiendo el lugar. Esta pena podrá ser sustituida por un montante que oscila entre los dos mil cuatrocientos euros.

A finalizar febrero la protagonista renunció a su acta, mientras que el partido lo había abandonado a principio del mismo mes de forma voluntaria.

Sigue la página Podemos
Seguir
¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!