Que la Razón es un periódico de derechas es algo que para todos es algo obvio y su propio director, Francisco Marhuenda así lo dijo en la sexta noche.Es más, llegó incluso a defender su postura favorable al partido popular puesto que estos lo habían hecho bien en esta legislatura. Pero más allá de criticar su servilismo político se debe de hacer un análisis algo más en profundidad, se puede coincidir en mayor o en menor medida con un partido político, pero un periodista siempre debe ser coherente y publicar aquellas noticias que son de verdad importantes. Por supuesto esas noticias sobre corrupción y demás actitudes detestables no son importantes para La Razón, no vaya a ser que les rebajen la cantidad monetaria recibida en subvenciones públicas.

Ya no está tanto en afirmar si es un periódico de derechas o no, el análisis ahora está en si La Razón es un periódico o es un Cómic / Tebeo. No es tan difícil la decisión viendo como su director en las tertulias lleva a cabo posturas más propias de un personaje protagonista de Torrente que de un personaje de Spotlight. Ser amigos del partido popular es su único objetivo, llegar a recibir más dinero del Estado con menos lectores que periódicos como “Público”, así es como funciona parte del periodismo.

El verdadero problema no es sólo que haya personas capaces de vender el honor y la credibilidad de una profesión a cambio de ser la mascota de alguien. Recientemente la periodista y tertuliana Esther L.

Palomera fue despedida del medio que dirige Francisco Marhuenda debido a sus críticas al gobierno. El director de La Razón no quería prescindir de una periodista que debido a su profesionalidad atraía a muchos lectores, pero la presión de círculos cercanos al partido popular instaban al despido ya que sus opiniones en radio, así como en televisión sobre la nueva ley del aborto y la corrupción no les gustaba.

El comité de empresa del periódico ha criticado el despido pues su trascendencia sólo puede hacer que el periódico se vea dañado popularmente y su credibilidad quede más dañada todavía. Para la propia redacción del medio dirigido por Francisco Marhuenda también fue un honor trabajar con Esther y así lo hicieron público en un comunicado oficial.

Pero ser la mascota conlleva tener que tomar decisiones dictadas por el dueño.

Sigue la página Podemos
Seguir
¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!