Es un país maravilloso, con una arraigada cultura, paisajes que evocan el paraíso, mujeres hermosas y, además, cuenta con los medios suficientes para convertir su economía en una de las más prósperas. Entonces, ¿Qué sucede en Venezuela? ¿Qué es lo que no le permite ser productiva?

Hace diecisiete empezó el gobierno de quien, sus más idólatras seguidores, llaman el “Comandante Supremo”, lo cual para el resto de las poblaciones normales se traduce en un único nombre: Hugo Chávez Frías.

Este presidente inició su mandato negando y no negando su posición de socialista, para luego implementar una serie de estrategias que, según él, beneficiarían al pueblo. No lo neguemos. Los que hemos vivido en Venezuela sabemos que algunos de sus objetivos sociales se lograron pero, no hubo un alto en los beneficios otorgados, sino que acostumbraron a la población a vivir de la caridad del gobierno.

Lo importante es entender

Seamos del país que seamos, los entes gubernamentales tienen la obligación de darnos las oportunidades para crecer económicamente como individuos e impulsar la productividad de la nación. No sólo se trata de “regalar”, también debemos trabajar. Por otro lado, la educación emergente de las “Misiones Socialistas” tampoco ha tenido el éxito esperado. El aprendizaje implementado por personas no aptas que han obtenido sus conocimientos de un sistema poco eficiente, significa el declive total de la educación.

Y todos lo saben.

La expropiación y nacionalización de empresas fue el siguiente paso en falso del ex presidente Chávez. El equilibrio entre el sector público y privado debe estar presente en cualquier país, independientemente de los planes económicos gubernamentales. Es necesario que, tanto uno como otro, participen en su desarrollo financiero. Llegar a los extremos no es bueno en ninguna circunstancia, sobre todo si no se cuenta con la capacidad analítica correcta para dirigir.

No sólo el aspecto económico, social y educativo ha sido afectado por las malas decisiones tomadas por el fallecido ex presidente, sino también el factor religioso. No es un secreto que la exhumación de los restos del Libertador Simón Bolívar fue realizada con objetivos de dudosa procedencia, convirtiéndose más en un ritual que en otra cosa. Esto dio lugar a múltiples interpretaciones, además de ser relacionados con la aparición de imágenes alusivas al Santerismo en billetes del país. Se podría decir que la religión fue impuesta en contra de la voluntad de los venezolanos.

La última voluntad

Adicionalmente a todos los eventos desencadenados tras su muerte, el ex mandatario Hugo Chávez dejó como representante de su “legado” y sucesor a Nicolás Maduro Moros, quien junto a su esposa se ha visto involucrado en diferentes escándalos conectados con redes de narcotráfico. Desde su “elección” como presidente hace poco más de dos años, Venezuela ha sufrido un caos económico de niveles impensables donde la comida escasea y la seguridad es extremadamente pobre.

Así llegamos de Chávez a la actualidad, con la esperanza de que esta ideología socialista termine y tengamos la oportunidad de crear un movimiento donde seamos capaces de tener los medios para prosperar.

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