Carles Puigdemontha sido finalmente el encargado de sustituir a Artur Mas en el cargo de presidente de la Generalitat de Catalunya. Una victoria que no puede esconder una complicada situación dentro del parlamento catalán: 70 votos a favor, 63 en contra y 2 abstenciones. Lo cierto es que ha sido un cambio de cromospara un gobierno ya decidido y continuista.

Antes de celebrar, no hay que olvidar la frase de Mas: “Lo que no nos dieron las urnas lo hemos de corregir a través de la negociación”.

¿Nos está diciendo que los ciudadanos estamos de más?¿Cuál ha sido esta corrección para algo que los votos no le dieron? Como sintetizaEl País: “Artur Mas era el hijo de Jordi Pujol y Carles Puigdemont ha surgido como el hijo secreto de Artur Mas, conscientes ambos de que resultaba necesario salvar el partido con una versión más radicalizada e incontaminada”.

Puigdemont, a diferencia de sus padres políticos ¿está libre de corrupción?

Seha celebrado su selección como un triunfo para el camino hacia el independentismo, pero pocos se han detenido a buscar acerca de la figura del nuevo President. Porque si algún día llega la independencia catalana debería ser con las manos limpias por el bien de sus ciudadanos.

En medios como El País el mayor eco que se hace para criticar a Puigdemont son unas polémicas declaraciones que incluían la frase “los invasores serán expulsados de Cataluña”.

La web Dolça Catalunya, al respecto, puso sobre la mesa el origen rumano de su esposa. Pero esto son anécdotas. Las sombras dela investidura de Puigdemont:

El primer caso de corrupción que ha llamado la atención, a través de Cafè amb llet haciéndose eco de una investigación de la Plataforma Aigua És Vida, es el del cargo de 3,7 millones de euros en la factura del agua de los habitantes de Girona para que Puigdemont pudiera comprar una colección de arte.

La compra se aprobó gracias al “voto de calidad de alcalde” que “desempató” la votación a su favor. “El Ayuntamiento no se endeudará para hacer la compra ya que el dinero lo pondrá la empresa del agua”, dijo, como recoge la citada web, que analiza que el 20% de dicha empresa (AGISSA) es público, pero el resto es privado a manos de La Caixa, Agbar y FCC. En la 8ª clausula del contrato firmado: AGISSA deberá devolver el dinero a la parte privada de la empresa. “¿Y como devolverá el dinero?

[…] la única fuente de ingresos de AGISSA son los recibos del agua que pagan los vecinos”, deducen Aigua És Vida.

Pero este no es el único caso. En la web Somatemps han sacado otros dos: la adjudicación, por parte de Puigdemont, de la renovación de la cubierta de la antigua escuela de Sant Daniel a Freixas i Freixas S.L. sin haberse publicitado públicamente. “La empresa adjudicataria pertenecía también al alcalde convergente de Campllong, Lluís Freixas, y a su hermano Esteve”, dicen en la web.

Recibieron casi 70 mil euros.

Más trabado fue el caso de Construccions Rubau SA en 2012, que la notica de Somatemps analiza detalladamente. Un presupuesto apenas unos euros por debajo del mínimo para estar obligados a negociar con publicidad, empresas invitadas por la administración investigadas en el caso GISA, empresas que trabajaron sin haber sido adjudicadas, el precio final… finalmente, tantas dudas llevaron a Puigdemont a cesar al jefe de urbanismo, “sin que nadie diera ninguna razón”.

Por último, recordar que la misma CUP denunció al Ayuntamiento de Girona por contratos a dedo. ¿Realmente Puigdemont es un nuevo presidente o es un presidente más?

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