Con un mérito más que destacable y reconocible hacia Ana Pastor por su esfuerzo por hacer un periodismo digno y de altura, la entrevista a Diego Torres parecía que iba a ser el programa del año y resultó ser en gran medida un fiasco. Hubo una gran labor y la propia conductora hizo un gran esfuerzo por dignificar la profesión de periodista, pero sorprendiendo en gran medida al espectador Diego Torres mostró una facilidad desorbitada para hablar mucho y no contar nada.

El programa contó con tres partes. Las dos primeras a modo de introducción. En la primera parte introductora Ana Pastor puso de relieve el origen de todo.

El protagonista fue el diputado socialista, Antoni Diéguez, protagonista de la pregunta que le formuló a Jaume Matas hace ahora diez años, con el único objetivo de clarificar el sentido de gastar un millón doscientos mil euros en la realización de un foro. Como bien dijo el ahora ex – diputado fue una sorpresa de gran calada cuando descubrieron la cercanía de Urdangarín y no sabían en qué grado afectaría a la Casa Real.

La segunda parte de esta parte introductora, la conductora del programa se reunió con un periodista de la tierra para dilucidar la figura del Juez Castro. Ambos destacaron la integridad de su persona. Si en ambas partes algo se buscó por parte de la conductora del programa, sin tener miedo a represalias, es el intento por aclarar el grado de implicación de la Casa Real y si ésta había presionado para silencia a alguna parte.

La parte central del programa fue la entrevista a Diego Torres, ex socio de Iñaki Urdangarín. Lo cierto es que la entrevista prometía más de lo que en realidad luego fue. El entrevistado ante las preguntas más comprometidas evadía respuestas al igual que responsabilidades o simplemente no respondía.

Ante la insistencia de Ana Pastor por dar luz a la figura de Iñaqui Urdangarín, Diego Torres mostró un testimonio diferente al que manejan los medios de comunicación. Si los medio en gran medida defienden la tesis de que el cuñado del actual rey era el socio que abría determinadas puertas por sus relaciones personales, mientras que Diego Torres era el gran administrador.

En el Objetivo Diego Torres no sólo desmintió esa tesis, sino que situó la figura de Urdangarín a la misma altura que la suya.

Lo siguiente que se sacó en claro fue la relación de la Corona, gracias al ex monarca, con el negocio que suponía el Instituto Noos. Por momentos parecía que el único objetivo del entrevistado era mostrar y demostrar el conocimiento por parte de la corona de todo el entramado establecido en torno al Instituto Noos y demás empresas.

Se debe destacar la gran labor de una periodista que no tuvo miedo a poder sufrir represalias por abordar temas que afectan a tan elevadas esferas, pero en el cómputo general se pudo observar como el entrevistado sólo tenía claro dos objetivos a demostrar, uno igualar su figura a la de Iñaqui Urdangarín y dos demostrar claramente el conocimiento por parte del rey emérito y su entorno de todo el entramado.

Como afirmó el propio Diego Torres, se le propuso que adquiriera un mayor grado de responsabilidad en el juicio a cambio de dinero y un puesto de trabajo.

Sigue la página Casa Real
Seguir
¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!