El pasado mes de diciembre supuso un aplazo para este mes de enero sobre la decisión de investidura de Artur Mas como presidente. La votación sometida por la CUP, llevada hasta una tercera ronda y tras 12 horas de reunión, daba como resultado un desconcertante empate a 1.515 votos a favor y en contra del acuerdo político con Junts pel Sí.

Este resultado trajo consigo una escena paralela de debate y crítica, donde expertos matemáticos y estadísticos comentaban en las redes sociales sobre el “fascinante empate” que había tenido lugar. Varios eran los razonamientos matemáticos sobre esta probabilidad (del 1,44%) entre las opiniones de los 3.030 militantes de la CUP.

La incógnita sobre si finalmente ganaría el “a favor” o el “en contra” se resolvía el pasado domingo, cuando el consejo político de la CUP (representantes de las asambleas territoriales y representantes de las organizaciones vinculadas al partido) y el grupo de acción parlamentaria tomaron la decisión final de no investiral actual presidente en funciones de la Generalitat.

Eran un total de 68 personas miembros quiénes decidirían qué alternativa tomar, donde 32 se encaminaron a favor de la investidura de Mas y 36 se pronunciaban en contra. Un resultado que rompía con ese empate a votos de la anterior votación, siendo aún así una decisión bastante ajustada.

Es así cómo termina este episodio enigmático sobre si Artur Mas continuaría al mando del gobierno catalán, con una decisión tomada sobre su independencia del resto del territorio español.

La CUP ha movido ficha y le pasa la pelota, con escasos días de maniobras, a Junts pel Sí, que deberá decidir si sustituyen al candidato que encabeza su partido o aboca a Cataluña a las urnas.

La CUP se muestra tolerante con Munté, Junqueras o Romeva

La palabra la tiene tomada Junts pel Sí ahora le toca pronunciarse sobre cómo van a actuar tras la negativa de la CUP a Artur Mas como presidente.

Sin embargo, parece que no es una negativa rotunda a que se forme gobierno entre ambos partidos, ya que la CUP ha abierto las puertas a facilitar la investidura de otros candidatos como presidentes. Estos son Neus Munté, Oriol Junqueras o Raül Romeva.

Es así como la tensión puede estar creciendo en la formación de Junts pel Sí, donde se encuentran en la tesitura de apartar a Mas y proponer un nuevo candidato, o ir directamente a urnas el próximo domingo.

¿Posibles elecciones catalanas como preludio a unas generales?

En estos 6 días que tenemos por delante para conocer cuál será el final de estos dos meses tras las Elecciones catalanas, son muchas las personas que por las redes sociales empiezan a preguntarse si lo que está ocurriendo en Cataluña no es un preludio de lo que pueda ocurrir en España.

La imposibilidad del Partido Popular de formar gobierno tras las elecciones generales y los lejanos pactos entre las confluencias de izquierdas, en el territorio español nos encontramos ante la posibilidad de que se repitan las elecciones.

Varias son las posturas de los principales partidos políticos ante un nuevo escenario electoral: el PP evita a toda costa esta situación; Podemosparece estar dispuesto a que volvamos a las papeletas; el PSOE parece navegar a dos aguas entre el sí y el no; Ciudadanos pide responsabilidad al PSOE; y Unidad Popular vuelve a mostrarse servicial a entablar conversaciones con Podemos para confluir juntos en el posible nuevo escenario electoral.

Nuestro panorama político se encuentra en una situación compleja, donde los pasos en falso pueden hacer caer a un partido en detrimento de la subida de otro. La situación en Cataluña apunta a ser una postura a tener en cuenta para el resto de partidos políticos de cara al gobierno estatal.

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