En enero de 2015 había 2.183.043 emigrantes españolesalrededor del mundo, a los que habría que sumar los 50.844 que han abandonado nuestro país durante el primer semestre de este año, según el INE. El día 20 de diciembre las urnas decidirán el futuro de España y las papeletas de todos estos ciudadanos deberían sumarse al resto de sufragios. Sin embargo, esto no sucederá: según la Marea Granate, tan sólo unas 115.000 personas podrán participar en las Elecciones generales, un pírrico 6,11% del 1.880.000 de ciudadanos con derecho a voto inscritos en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA).

¿La razón? Las dificultades y trabas que conlleva el voto rogado, única forma de sufragio desde el exterior.

El sistema de voto rogado llegó a la Ley Electoral con la reforma aprobada por PSOE, PP y CiU en 2011. Esta modalidad determina que aquellos españoles que vivan fuera de nuestras fronteras y quieran votar han de solicitar el voto meses antes de las elecciones. Mientras que los residentes permanentes pueden realizar parte de los trámites por Internet y votar por correo o en el consulado, quienes llevan menos de un año en el país de destino han de realizar todo el proceso de forma presencial en el consulado en un plazo de siete días. Los problemas llegan cuando viajar al consulado implica incompatibilidades laborales o conllevan largos y costosos viajeshasta el consulado.

A esto se suma la confusión y desinformación a la hora de llevar a cabo dichos trámites. Todo esto, con la intención de desalentar el voto exterior, según afirman algunos de los integrantes de la Marea Granate.

Para ayudar a sortear la Odisea de votar desde el extranjero, este colectivo de “expatriados” ha lanzado la campaña #RescataMiVoto, que a través de una página web pone en contacto a emigrantes que quieren votar con residentes en España que no pensaban a acudir a su colegio electoral el día 20.

Este sistema conecta a personas de la misma Comunidad Autónoma, que de forma privada acordarán el color de la papeleta que el donante de voto introducirá en la urna. De este modo, los abstencionistas se convierten en depositarios de la voluntad de quienes no van a poder ejercer su derecho al sufragio.

A día de hoy se han “rescatado” 744 votos y hay más de 4500 emigrantes esperando a su donante.

¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!