Los datos de los sondeos preelectorales dan al PP el triunfo el 20 de diciembre, aunque no le dan en ninguna de ellas la mayoría absoluta. Todos estos porcentajes, no son irreversibles pero sí dan una tendencia clara sobre la perdida abultada de voto en el partido del gobierno, un tercio de sus votantes respecto a las Elecciones de 2011. En este escenario ha ocurrido algo nuevo, por primera vez hay cuatro partidos políticos en la lucha, rompiendo el tradicional bipartidismo. Las encuestas, entre todos los institutos de sondeos, parecen ser parecidas, no difieren demasiado, siempre teniendo en cuenta la tendencia política y el medio de comunicación que las publica.

El PSOE tiene una tendencia a la baja, con un desplome importante, principalmente por una causa no tan evidente, la entrada muy fuerte de Ciudadanos y Podemos en provincias donde el voto para las generales ha sido tradicionalmente poco móvil, y donde una variación puede decantar un número de escaños importantes para las nuevas formaciones, con la caída del partido (bipartidista) más débil. Este hecho, la poca distancia del voto en esas zonas, si evoluciona una tendencia al cambio, favorecería a Ciudadanos y Podemos. Bien es cierto, que en las últimas elecciones catalanas la tendencia a la baja del partido socialista fue detenida, incluso el resultado final fue positivo, generó sorpresa en las propias filas socialistas.

El PSOE suele ser un partido, tradicionalmente, con mucho fondo de armario.

La distancia del voto entre los cuatro partidos es muy poca y los pequeños detalles va a ser muy importante. Por lo que la campaña que se desarrolla debería tener una repercusión en el voto final.

Si tomamos el sondeo oficial del CIS, que es para todos los profesionales y las formaciones políticas el sondeo más profundo (son casi unos 17.000 contactos realizados) datos brutos (estimación directa), es una muestra que suele ser el referente para los partidos y los demás organismos de sondeos.

El PP, la diferencia que tiene en estimación de voto, como lectura, no es tan alta como otros. Es decir, se pueden dar muchas sorpresas, pues hay un voto indeciso elevado que es el que finalmente decantará. Para poder discernir este dato, los sociólogos suelen interpretar el recuerdo de voto, en este caso el partido a que se votó en las anteriores elecciones.

Esa estimación hace que el voto del PP baje medio punto, respecto al mes pasado (29,1%) (aunque, sube en voto directo, estimación directa de voto: voto decidido), Ciudadanos, que se mantiene en tercera posición, experimenta una subida importante del 14,7% al 19%, pero apenas crece en voto directo (11% al 11,6%). Esto es lo que denominaríamos la cocina de las encuestas, los posibles resultados más allá de los datos directos, que nos podrían aclarar una visión final del resultado. Podemos, el partido en solitario, obtiene una estimación de voto del 9,1%, (10,8%) en Octubre. El partido de Pablo Iglesias ha ido perdiendo estimación de voto desde un año para acá, y un voto directo del 6,9% (8,8% en octubre).

Un total de unos 23-25 escaños. Sumándole los escaños de Compromis-Podemos-Es el momento, Marea, y Comú podem, la formación de Pablo Iglesias sumaría 49.

En Catalunya, Podemos, gracias a Ada Colau, sería el primer partido. El caso de IU-UP que también se presenta junto a otras formaciones en diferentes puntos como en Galicia y Catalunya, tendría una intención de voto (o estimación de voto) del 3,6%.

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