El foco de avance sobre los procesos abiertos en la Querella argentina, choca con la ley de Amnistía del 77 (Octubre de 1977). Esta ley permitió poner en libertad a los presos políticos de izquierda, pero la contrapartida fue que se dejó sin delito más de 40 años de fascismo. Un estado de aplicación del terror explícito desde el 17 de Julio del 36 hasta, se calcula, el final de los 40. Desde esa fecha hasta las primeras elecciones democráticas en Junio de 1977, el régimen aplicaría una política de represión continua con asesinatos por impunidad policial, y penas de muerte en juicios sumarisimos sin ningún tipo de garantía legal, dejando un enorme poso de miedo en varias generaciones que ha continuado hasta la actualidad.

La ley incumple derechos esenciales del derecho internacional, como que los crímenes de lesa humanidad no pueden ser amparados por leyes nacionales, y nunca prescriben. Por este hecho ya la ley de amnistía del 77 está deslegitimada. Pero, por si esto fuera poco, hay otro hecho más contundente aún. Un año antes, en 1976, España suscribe el pacto internacional de derechos civiles y políticos, y es publicado en el boletín del estado en el mes de abril de 1977. La constitución española establece que los tratados internacionales, una vez firmados y publicados en el BOE, pasan directamente a ser leyes del ordenamiento jurídico español. También lo expresa el código civil, la Constitución establece en el artículo 10 que las normas jurídicas o tratados internacionales firmados por España, serán interpretados en conformidad con la Declaración Universal de los derechos humanos y con los tratados firmados internacionales sobre los derechos humanos.

Estableciendo que aquellos crímenes que van contra el derecho internacional, serán buscados y juzgados. España por tanto, firma la ley de amnistía del 77 contraviniendo un tratado internacional que había firmado anteriormente.

En el fondo de la cuestión, si esto no acontece la derogación o modificación del texto legal, no se tendría que hacer nada al respecto, se podría ignorar la ley de amnistía en la medida que es una ley que se ha realizado en contra de una ley superior que España ha firmado.

En consecuencia no hay obstáculo alguno desde el punto de vista legal para juzgar los crímenes, que por otro lado son de lesa humanidad. Además los crímenes son múltiples… trabajos esclavos, torturados, muertes arbitrarias y por represión policial, exiliados… y no solo son los desaparecidos en la cunetas, también los niños robados que están firmados en decretos que exponen, que había que quitarles a las madres republicanas sus niños, o si había familias sospechosas que sus padres tenían ideas republicanas, estos niños fueran entregados a otras familias afines al régimen, y estos fenómenos ocurren legalmente hasta los años 50, pero luego siguen aconteciendo.

Hay una falta total de respuesta de la justicia española ante estos hechos. Hay dos tipos de crímenes, los de lesa humanidad y además crímenes que son individuales y ordinarios, que tampoco podrían dejarse de investigar porque se están cometiendo actualmente.

¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!