Verdades y medias verdades serán las que inunden el panorama socio-político. Medias verdades que son peores que las mentiras, puesto que su único fin es justificar algo injustificable. Hemos asistido a un aluvión de críticas al gobierno del ayuntamiento de la comunidad de nuestro país por el mero trámite de la retirada de subvenciones a la escuela de tauromaquia. Hemos visto como grandes grupos dedicados a la comunicación nos lo han puesto sobre la mesa. Varios son los tertulianos que tanto en televisión así como en la radio han ido criticando sin mayor argumento que lo denomina y señala como un ataque a la tradición. No hay que menospreciar aquellas figuras que han sabido defender la postura de la nueva alcaldesa de Madrid.

El problema reside en que ambas posturas nunca son independientes. No se defiende una actitud política desde la perspectiva coherente y razonable, simplemente se defiende o se ataca una decisión política dependiendo de los colores de quien la tome.

Sin llegar a pecar de vanidad intentaré hacer una pequeña comparación entre dos informaciones que se han conocido y que una a trascendido más que otra y no me cabe la duda de que es por colores partidistas. Ambas noticias surgen en Madrid. La primera ya la he explicado y es la que atañe a la actitud de la alcaldesa frente a la escuela de tauromaquia en Madrid.

Todos hemos podido ver como a la alcaldesa se le ha puesto en el tintero y ha sido blanco fácil de más ataques que defensa por parte no sólo de la prensa y los medios de comunicación, sino también de la sociedad. Una sociedad que debe empezar a ser mayor de edad y a ser capaz de pensar y razonar por sí misma y no sólo quedarse con aquello que determinados grupos de comunicación transmiten. Este humilde servidor no será partícipe de la defensa por la prohibición de la tauromaquia, pero sí seré abogado defensor de que ésta no reciba un céntimo de dinero público.

Quien quiera ser torero que se pague la carrera, así como yo me pague la de graduado en historia y así como han realizado todo estudiante con su carrera.

Parece ser que para algunos medios de comunicación es más importante subvencionar la escuela de tauromaquia de Madrid que la universidad pública. Resulta que ha saltado la noticia de que en la comunidad de Madrid las tasas para los estudiantes de grado y máster extracomunitarios, sin condición de residentes reciben un aumento de más de un 300%, es decir, pagan su primera matrícula a precio de cómo si fuese de “cuarta matriculación”, quedando excluidos aquellos nacidos en los estados miembros de la UE. Se da el caso de que habrá estudiantes que podrán pagar esos precios, otros podrán pero de forma más justita y apretándose el cinturón y habrá otros que no podrán acceder a esta educación.

Cuando nuestra fuente pregunta a la consejera de educación, ésta divaga sobre diferentes cuestiones para acabar afirmando que este año el gobierno de su comunidad ha rebajado un 10% las tasas al resto de estudiantes. Lo que omite es que desde el año 2011 las tasas universitarias de Madrid han aumentado un 55%.

¿Aún así creen tan necesaria la subvención al mundo de la tauromaquia? ¿Qué prefiere toreros o que sus hijos puedan acceder a la universidad? ¿No sería mejor invertir el dinero de la tauromaquia ya no sólo en la universidad, sino también en facilitar la actividad a los comedores sociales?

En fin yo expongo información, hago preguntas para que ustedes piensen y opinen.

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