“Abajo los muros, arriba los puentes” es lo que gritaba la multitudinaria manifestación que ha recorrido Madrid, para expresar su apoyo a los refugiados sirios, y su indignación por las políticas que se han llevado hasta ahora por parte de la Comunidad Europea y el Ejecutivo español. La manifestación organizada por distintos colectivos ciudadanos, como la asociación Sin Papeles o la iglesia de San Carlos de Borromeo en el distrito de Vallecas y apoyada por los principales partidos políticos y sindicatos excepto el PP, tuvo como destino el ministerio de Asuntos Exteriores. La manifestación se desarrolló en un clima de completa concordia.

Bajo los lemas de “Abran las fronteras”, “Ninguna persona es ilegal”, o “Puentes, no muros”, los participantes expresaron su crítica al papel que hasta ahora ha tenido el gobierno español y las políticas europeas ante la crisis de los refugiados en particular, y en general ante la tibia actitud solidaria que han tenido los gobiernos europeos en la crisis humanitaria que acontece en nuestras fronteras. La manifestación fue seguida por un gran número de población inmigrante, sobre todo subsaharianos y árabes. Este colectivo hacia énfasis en la desgraciada importancia que ha tenido la imagen del niño muerto Aylan, ahogado en las costas turcas.

“No se puede tratar un cáncer con una aspirina”, respondía Amer Hijazi, presidente de laAsociación deapoyo al pueblo sirio.

Expresaba con estas palabras la postura débil que ha llevado a cabo toda Europa frente a la agonía del pueblo sirio durante estos cinco años. “La muerte del niño Aylan ha sido el detonante para forzar una respuesta de los gobiernos europeos”, con esta palabras señalaba Amer el cambio de actitud por la comisión europea en los últimos días.

Esa imagen ha puesto en evidencia la actitud de la Unión, que ha tenido que abordar el asunto sin tibieza, resultado de la propia presión ciudadana. “Ha sido ejemplar, aportando comida, ropa, leche… alojamiento...” señalaba que la actitud de la gente de la calle no se podía extrapolar a las políticas oficiales de los gobiernos de la Unión europea hasta el momento.

“Ningún sirio quiere salir de Siria para rehacer su vida”, explicaba Amer que añadía “la solución es que Europa y Estados unidos paren la guerra, y así los Sirios volverán a su país”.

La manifestación ha concluido con la lectura de un manifiesto en la sede del Ministerio de Asuntos exteriores, exigiendo que se revisen los tratados internacionales sobres las problemáticas de los refugiados, y que el Ejecutivo apruebe una partida presupuestaria para solventar las necesidades de los más de 17.000 solicitantes de asilo que han sido asignados desde Bruselas al estado español.

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