Los resultados son testarudos y aunque la opción soberanista ha ganado en escaños, y tendrán mayoría absoluta, no la tiene en votos. Estas elecciones que se plantearon como plebiscitarias han supuesto que en primer lugar, la ciudadanía se movilizara más que nunca con casi un 78% de participación, una de las participaciones más altas que se han generado en España en este periodo formalmente democrático. Así ha quedado el arco electoral:

Junts per el sí, CDC y ERC. 62 escaños, nueve menos que en el 20012 con 71.

Ciudadants25 escaños 9 en el 2012. Es la formación que más ha subido en estas elecciones.

PSC,16 escaños de 20, cuatro escaños menos que las elecciones del 2012. No es un resultado satisfactorio pero se da por bueno por las malas perspectivas que arrastraba el partido.

Catalunya sí que es pot 11 escaños, mal resultado para la propuesta de cohabitación, ICV, EA y Equo juntos han perdido dos votos de las elecciones de 2012.

PP, 10 escaños. Cada vez pierde más votos, pésimo resultado respecto el 2012, pierden 9 escaños.

CUP, 10. De tres escaños en el 2012 a 10, un rotundo éxito.

El soberanismo ha llegado de momento hasta este punto, después de haber generado mucha movilización y haber llevado la voz cantante en este proceso. La lectura y las conclusiones se deberán hacer de forma mucho más templada, pero quién piense que esto es el final del indenpendentismo creo que se equivoca.

Cataluña pide un cambio, el independentismo, la decisión directa de soberanía se ha estabilizado en el 48% del voto con una participación del 77%, bien es cierto que con esos votos no se puede llevar a cabo un plebiscito, o un referéndum con la intención de ganar, pero sin embargo, entre ese tanto por ciento y el voto que hay en el No, con intención de propuesta a una consulta y al derecho a tomar decisiones, sí podríamos decir que existe una mayoría catalana que quiere claramente cambios y otro anclaje en el resto del estado, probablemente no la independencia, pero sí otras formas de estar.

Esto quiere decir que el poder central, cualquiera de ellos, si es inteligente, deberá mover ficha. Por otro lado, en el voto independentista, en un supuesto referéndum, probablemente serían menos del 48% sus fuerzas. Creo que sigue existiendo un voto en CDC que es estratégico, una jugada política.

El avance de Ciudadans es la enésima derrota del PP.

EL partido del gobierno vuelve a recibir un varapalo y plantea abiertamente la situación de fin de ciclo respecto a las generales. El partido del Albert Rivera es un partido de centro derecha que nace en Cataluña, ojo al dato, un partido catalán con idea de ganar algún día la presidencia del gobierno, una formación con nueva gente, joven, que engancha a mucho electorado conservador en el resto del estado. Un voto que estaba esperando limpieza y romper cadenas con una imagen postfranquista, que el PP tiene, al fin y al cabo su creador fue Manuel Fraga.

Podemos ha tenido un duro golpe, en general todas las opciones políticas que juegan a una dubitativa postura frente a barricadas abiertas. Cuando el discurso de podemos se relativiza, lo recupera el PSOE, cuando el discurso de podemos intenta ser radical en Catalunya, desde el punto de vista económico, ese espacio lo tiene la CUP, desde dos variables, el del soberanismo y el del anticapitalismo.

La CUP ha cosechado un triunfo absoluto. Si proponemos cambiar todo, la CUP ha planteado con honestidad su dirección y objetivos desde el principio. Su propuesta de gestión municipalismo; su república, los países catalanes y la fórmula, romper con el sistema capitalista y con la UE y sus reglas de juego.

Parece que Cataluña se ha dividido en dos bloques, donde curiosamente, su principal ciudad, Barcelona, no es independentista en votos, ni en escaños, Tarragona no lo es en votos y Lleida y Girona sí lo son en escaños y en votos. ¿Puede Catalunya ser independiente sin Barcelona?

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